Manama. El mayor grupo de la oposición chiita de Bahréin, Wefaq, aceptó a Kuwait como mediador con el Gobierno de Manama para poner fin a la crisis política que remece al pequeño reino, anunció el domingo un portavoz.

Bahréin impuso la ley marcial y llamó tropas de Estados vecinos gobernados por sunitas este mes para sofocar semanas de disturbios de manifestantes mayormente chiitas.

Jasim Husain, miembro de Wefaq, dijo que el emir de Kuwait, el jeque Sabah al-Ahmad al-Sabah, había ofrecido mediar entre la familia gobernante de Bahréin, los sunitas Al-Khalifa y grupos de la oposición chiitas.

"Acogemos la idea de introducir un elemento externo", dijo Husain a Reuters.

Husain dijo que las negociaciones debían abordar temas destacados por el príncipe heredero, el jeque Salman bin Hamad al-Khalifa. Estos incluyen la posibilidad de conformar un Gobierno electo y de reformar los distritos electorales, que según la oposición fueron conformados para asegurar una mayoría sunita en el Parlamento.

"El temor es que los resultados (de la mediación) puedan no ser aceptables para la oposición o que no puedan convencer al público", manifestó Husain.

Wefaq y sus seis aliados dijeron la semana pasada que no entrarían en negociaciones a menos que el Gobierno retire las tropas de las calles y libere prisioneros.

Observadores señalaron que Wefaq ahora había abandonado esas demandas.

"Este es el avance político más significativo en los esfuerzos destinados a alcanzar una solución pacífica", dijo Mansoor al-Jamri, editor del periódico de la oposición Al-Wasat.

Arabia Saudita, liderada por sunitas, y los Emiratos Arabes Unidos, que ven a la familia gobernante en Bahréin como un baluarte contra el poder regional de los chiitas de Irán, han enviado tropas a Bahréin para ayudar a sofocar semanas de protestas prodemocráticas.