La abstención en las elecciones de Brasil que terminó con el triunfo de Dilma Rousseff fue la más alta en 21 años desde que regresara la democracia al gigante sudamericano en 1985.

Así, 29,2 millones de electores se abstuvieron de votar, de un total de 135,8 millones de inscritos, lo que representa el 21,8% del total, según datos divulgados por las autoridades electorales escrutados el 99,96% de los sufragios.

En la primera vuelta de las presidenciales de este año, el 3 de octubre, la abstención fue del 18%.

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Ricardo Lewandowski, lamentó el aumento de la abstención y lo atribuyó a la decisión de muchos gobiernos regionales y empresas de dar descanso este martes 2 de noviembre a sus trabajadores, ya que será festivo en Brasil por el día de los difuntos, de acuerdo a Emol.