México D.F. Si bien en un comienzo se habló de unas 300 viviendas sepultadas y cientos de desaparecidos, finalmente el deslave de un cerro en Santa María Tlahuitoltepec, en la sierra mixe de Oaxaca en México dejó cuatro viviendas bajo el barro y se desconoce el paradero ocho niños y tres adultos.

Fue el secretario de Gobernación, Francisco Blake, quien descartó que se hubiera producido una gran tragedia en la zona, como se informó durante este martes.

Explicó que al lugar del alud no se pudo acceder por vía aérea y que los rescatistas llegaron caminando por tierra.

El deslave fue de 200 metros de largo por 60 de ancho.

El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, quien estuvo presente durante el reporte oficial que dio Blake, fue justamente quien dio los primeros reportes durante este martes. En declaraciones a la radio y televisión habló de al menos 100 desaparecidos y de “entre 500 y 600 gentes muertas; se dice que hasta mil”, informó La Jornada.

Sin embargo, más tarde especificó que “el número disminuye sustancialmente. Yo espero que no sea lo que se había dicho”.

La preocupación presidencial. Justamente refiriéndose a la inquietud que causó el hecho, el diario mexicano El Universal señala este miércoles que “falsa alarma genera emergencia nacional”.

El medio informa que el presidente Felipe Calderón fue informado a las 4:00 de la mañana del suceso y ordenó al secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, a trasladarse al lugar y coordinar las tareas de rescate.

Incluso tras conocerse la noticia, el gobierno estadounidense lamentó las pérdidas de vida y al igual que otros países ofreció ayuda para el rescate. De hecho, el mandatario mexicano dijo a la prensa en un vuelo de Ciudad de México a Tabasco que analizaba la posibilidad de aceptar ese apoyo.

Luego, en una conferencia de prensa, Calderón dijo que “estamos muy consternados por esta tragedia, muy tristes, pero muy decididos hacer todo lo posible por salvar hasta donde Dios lo permita a las víctimas que se encuentren con vida en el derrumbe, en el deslave, pero desde luego ayudar a la población de Santa María”.