Santiago. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) respaldó la denuncia interpuesta por una jueza chilena contra el Estado de Chile, después que un fallo de la Corte Suprema que en 2004 le quitó la tuición de sus hijas, apelando al bien superior de las tres niñas porque su madre convivía con una pareja homosexual.

La entidad regional recomendó al Estado chileno “reparar integralmente a Karen Atala y a sus hijas, por las violaciones de derechos humanos establecidas en el informe, tomando en consideración su perspectiva y necesidades”, dijo La Nación.

Asimismo, el organismo dependiente de la OEA pide “adoptar legislación, políticas públicas, programas y directivas para prohibir y erradicar la discriminación con base en la orientación sexual en todas las esferas del ejercicio del poder público, incluyendo la administración de justicia”.

La denuncia ante la CIDH fue presentada en noviembre de 2004, alegando violación de varios derechos y exigiendo reformas legislativas y políticas públicas para evitar nuevos casos como el que afectó a la magistrada