Qué el presidente de Uruguay, José Mujica, condicionara un proyecto de ley al resultado de las encuestas, como lo hizo con la iniciativa para despenalizar la marihuana, sorprendió a propios y extraños. Si bien el mandatario ya expresó en varias oportunidades que le gustaría poder consultar a la ciudadanía sobre temas polémicos –habló de un plebiscito consultivo para la megaminería, por ejemplo–, es de las personalidades políticas que menos atención le presta a los sondeos de opinión.

Su gobierno recibe todo el tiempo encuestas (especialmente de Equipos Mori) sobre asuntos que le generan interés. El prosecretario Diego Cánepa es quien tiene a cargo esa tarea. Pero Mujica casi no las mira. Según relataron a El Observador funcionarios del gobierno, tiene una actitud muy similar a la de Jorge Batlle cuando era presidente.

“Si yo me hubiera basado en lo que decían (las encuestas) al principio, no sería presidente”, declaró Mujica esta semana al semanario Búsqueda.

Según dijo a El Observador la senadora Lucía Topolansky, a Mujica se lo mal interpretó cuando habló de la marihuana. “Lo que quiso decir es que si una cantidad importante dice que no –y si la gente no hace suyo el proyecto– no camina. Uno no puede ser tan tozudo. Después si se hace una encuesta o no, es todo secundario”.

La senadora sostiene que la encuesta que vale es la que se realiza luego de instalado el debate, no antes. Sin embargo fue el gobierno quien le encargó a Equipos Mori una de las encuestas.

Para la pareja presidencial, las encuestas son “una herramienta de dimensión moderna” pero con la que hay que tener mucho cuidado. “Hay que saber bien qué es lo que se pregunta. Cuál fue la metodología y el universo”, relató Topolansky.

Consultado por El Observador, Cánepa reconoció que él recibe encuestas y la Presidencia las utiliza como insumo más allá que el presidente no les preste atención.

“Nadie gobierna por las encuestas ni para las encuestas, pero sí son un instrumento profesional e importante para la toma de decisiones”, dijo el prosecretario. Según dijo en la Presidencia manejan tanto investigaciones cuantitativas como cualitativas. Cánepa entiende que las encuestas pueden ser buenas, pero no para hacer lo que la ciudadanía opine, sino como insumo para gobernar. “No hay que olvidarse que lo que buscamos es transformar la realidad”, señaló.