El ministro de Turismo de Brasil, Pedro Novais, quien este fin de semana fue denunciado por corrupción, podría ser la quinta baja del gobierno de Dilma Rousseff, luego de que la primera mandataria encabezara un proceso de tolerancia cero contra la corrupción.

Este lunes su situación será analizada por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), partido al que pertenece Novais.

Por ahora hay fuertes trascendidos que indican que le pedirán la renuncia al secretario de Estado. La presidenta brasileña lleva adelante una "limpieza" en la que los más perjudicados fueron los funcionarios del Partido de la República y del PMDB.

Este fin de semana fue denunciado Novais en la prensa de haber desviado fondos a una empresa fantasma, según reportó la agencia de noticias ANSA.

Según fuentes consultadas por el diario Folha, miembros del PMDB le sugirieron a Pedro Novais dejar el cargo, por lo que algunas versiones indican que el ministro será el quinto funcionario de alto nivel que deba dejar el gabinete por escándalos de corrupción.

"Antes que tener un ministro débil y sin fuerza es mejor que entregue su cargo", sostuvo este lunes el diputado Genecias Noronha, también del PMDB.

La presidenta había solicitado poner fin a las tensiones que crecieron en la alianza oficialista luego de haber efectuado desde junio una "limpieza ética" en varios ministerios, en la que los más perjudicados fueron los funcionarios del Partido de la República y del PMDB.

En la cartera de Turismo, el viceministro Frederico Costa da Silva, fue preso por la Policía Federal acusado de integrar una asociación ilícita formada para desviar dinero de esa cartera.

Novais debe comparecer mañana ante el Senado, donde la oposición anunció que lo interrogará sobre denuncias de corrupción.