Ginebra. La máxima responsable de derechos humanos de Naciones Unidas instó este lunes a Siria a frenar a sus fuerzas de seguridad e investigar las informaciones de que casi un centenar de manifestantes habían muerto durante el fin de semana.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció la escalada de violencia en el país y pidió la liberación de los activistas y presos políticos.

"El primer paso ahora es detener inmediatamente el uso de la violencia, y realizar posteriormente una investigación completa e independiente de los asesinatos, incluyendo el supuesto asesinato de militares y miembros de la seguridad, y llevar a los autores a la justicia", dijo Pillay en un comunicado.