Londres. Las poderosas elites militares finalmente decidieron el resultado de las revoluciones en Egipto y Túnez, pero en Libia serán las estructuras de poder tribales, más opacas y complejas, las que definan cómo termina la revuelta popular.

El coronel Muammar Gaddafi siempre ha confiado en su inmediata -pero pequeña- tribu Qathathfa para llenar las filas de sus unidades militares y garantizar su seguridad y la del gobierno, dicen los expertos. Pero muchos creen que eso no será suficiente para asegurar al país.

Más importantes son las tribus más grandes cooptadas por su gobierno como Wafalla, que agrupa a alrededor de 1 millón de libios, dentro de una población de 6 millones.

Algunos rumores sugieren que la feroz represión de Gaddafi contra su propio pueblo podría estar haciendo que algunos líderes tribales cambien de lealtad.

"En Libia, será el sistema tribal el que decida el balance de poder en vez del Ejército", dijo Alia Brahimi, jefa del programa de Africa del Norte de la London School of Economics.

"Creo que vamos a ver deserciones en algunas de las principales tribus si eso ya no está ocurriendo. Parece que ha perdido el control del este del país, donde nunca fue popular y nunca logró consolidar su poder", agregó.

En el este de Libia se encuentra la mayor parte de las reservas de petróleo. Este martes, un corresponsal de Reuters reportó que las fuerzas de Gaddafi parecieron abandonar sus posiciones en la frontera con Egipto, que ahora estaban en manos de hombres armados con palos y Kalashnikovs que dijeron que se oponían a su gobierno.

Aún no es claro a quién responden esos hombres, si es que responden a alguien. Si bien el estilo de vida pastoril y tribal ha disminuido en Libia debido a la creciente urbanización impulsada por el petróleo, las estructuras de poder tradicionales conservan su autoridad.

En Egipto y Túnez, los ejércitos demostraron ser la fuerza política suprema, facilitando la salida de los impopulares líderes Hosni Mubarak y Ben Ali en parte debido a su resistencia a disparar contra los manifestantes. Sin embargo, Libia es diferente.

Los detalles de su compleja mezcla de alianzas y lealtades son escasos. Los expertos generalmente coinciden en que parte de la estrategia de Gaddafi para retener el poder ha sido mantener a su propia tribu en posiciones importantes.

Se dice que destacados miembros de su familia comandan sus formaciones militares, que a su vez integran la tribu Qathathfa.

Luego de haber ascendido en la estructura militar, se cree que Gaddafi intentó anularla para evitar amenazas de comandantes rivales. Por eso abolió todos los rangos superiores a su posición de coronel.

El "Libro Verde" del líder, que contiene su filosofía política y el sistema de gobierno, promete poner fin al tribalismo, pero en realidad los expertos dicen que lo afianza.

"Gaddafi siempre ha rechazado las viejas estructuras militares tribales, pero estas probablemente no tendrán problemas para hallar armas", dijo Brahimi. "Las deserciones del ejército serán clave en esto", agregó.