Walker San Miguel, cónsul de Bolivia en Chile, conversa con La Razón acerca de los alcances del diálogo con Chile sobre la agenda de 13 puntos, incluida la demanda boliviana de una salida soberana al mar.

Destaca que desde el 2006, tres presidentes chilenos mostraron interés en el tema. Explica que mantener el tema de la soberanía lejos de la mediatización es lo apropiado por su delicadeza.

-¿Cuál ha sido la evolución del diálogo sobre el mar entre Bolivia y Chile, en los últimos cinco años?

Antes del 2006, la relación boliviano-chilena atravesó por una especie de congelamiento, fracasaron varios encuentros. Asuntos como el tema marítimo, la venta de gas por puertos de Chile, el Silala, el Lauca, todos esos temas habían indispuesto la relación chileno-boliviana, y fue recién el 2006, con la presencia del ex presidente de Chile, Ricardo Lagos, en la posesión del presidente Evo Morales, que Chile da una señal de que se puede llegar a conversaciones y acuerdos bilaterales. Se deben destacar los encuentros entre Morales-Lagos; Morales-Bachelet y Morales-Piñera. Esto es muy significativo porque es sólo un presidente boliviano y tres chilenos que han mantenido la misma línea de diálogo.

-Pero, ¿qué avance real existe sobre el tema marítimo?

No lo podría señalar de manera específica, porque el tema está en manos de la Cancillería. Hay aspectos que no se pueden hacer públicos. Lo que puedo decir es que ha habido un diálogo intenso en todo este tiempo, encuentros entre vicecancilleres, presidentes y en el encuentro entre los cancilleres Alfredo Moreno (de Chile) y David Choquehuanca (de Bolivia), que ya es un encuentro bilateral, está la nota distinta, es un encuentro para iniciar un trabajo del más alto nivel en la agenda chileno-boliviana.

-¿Cómo está en la actualidad el ambiente político, social e intelectual en Chile con referencia a este tema, que es fundamental para Bolivia?

Se ha generado un intenso debate en la clase política e intelectual chilena que va desde plantear abiertamente el tema de resolver el acceso soberano al mar hasta encontrar algunas formas de solución, incluso un senador chileno planteó un plebiscito para que el pueblo chileno se pronuncie sobre darle un acceso soberano a Bolivia. Ese debate abarca al Gobierno actual, a representantes de partidos políticos, a partidos de oposición y a ex presidentes.

-El secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, también se pronunció sobre el tema marítimo, demandó soluciones concretas.

Lo dicho por Insulza también ha tenido repercusiones porque se trata del Secretario General de la OEA, un ex Canciller de Chile. Son signos elocuentes de que hay una madurez sobre el tema pero también tenemos que ser, en alguna medida, moderados porque el proceso de negociación a nivel de cancilleres está iniciándose.

-¿Entonces, esta apertura es favorable para Bolivia?

Ha quedado claro que este tema tiene que quedar resuelto. Lo que falta saber es cómo, cuándo y en qué oportunidad. El Gobierno del presidente Morales y el canciller Choquehuanca han avanzado en hacer posible que este tema se visibilice.

Estamos en un período de trabajo intenso de acercamiento. La reunión de este lunes es un hito más en estos varios encuentros que se han producido. Nunca antes hubo una reunión chileno-boliviana que involucre a los cancilleres.

-El tema de la soberanía no perjudica en las negociaciones, ¿cómo se trata el tema?

Son las cancillerías las que llevan adelante las políticas exteriores. La Cancillería boliviana ha marcado una línea clara, los temas de fondo, como la soberanía, van a ser tratados internamente y no a través de los medios de comunicación porque es un tema muy delicado, de alta sensibilidad para la opinión pública. Obviamente, Bolivia siempre ha reclamado en los foros (internacionales) un acceso soberano, pero los ritmos, los plazos, los mecanismos, las fórmulas están siendo trabajados al interior y eso no se puede tratar a través de los medios de comunicación.

-¿Qué expectativas existen sobre la reunión de este lunes entre cancilleres y qué se puede esperar hacia futuro?

Hay que ser moderadamente optimista, y más elementos y más detalles los comentará la Cancillería boliviana cuando vea que sea conveniente.