La cifra de homicidios en El Salvador, uno de los países más violentos del mundo, se redujo un 15,7% en 2018, informó el miércoles (02.02.2019) el director de la Policía Nacional Civil, Howard Cotto. La cifra de personas asesinadas con armas de fuego se redujo en un 14% y la de pandilleros muertos en tiroteos con la policía se redujo un 49,7%, desde los 413 de 2017 a los 208 de 2018.

"Estos positivos resultados en la seguridad pública son el resultado de la implementación de una estrategia integral que combina la persecución a los delincuentes con las acciones de prevención de violencia, enmarcadas en el plan El Salvador Seguro, que se desarrolla desde el año 2015”, explica la institución en un comunicado.

Añadió que las "agresiones ilegitimas" de los pandilleros contra los uniformados pasaron de 536 en 2017 a 341 en 2018, una disminución de 195 tiroteos que representan el 36,3 por ciento. La fuente policial señaló que durante 2018 se registraron un total de 3.340 asesinatos, mientras que el año anterior fueron víctimas de muertes violentas 3.962 personas, lo que significa que el número de homicidios se redujo en 622. El número de homicidios ha venido descendiendo durante tres años seguidos, desde los 6.425 registrados en 2015, aunque en 2012 y 2013, con 2.578 y 2.513 respectivamente, se registraron mejores cifras.

La mayoría de los homicidios en 2018, 2.598, fueron con arma de fuego, el 78% del total. Fueron 428 casos menos que en el año anterior, lo que supone una reducción del 14%. El jefe del cuerpo de seguridad añadió que los agentes de la Policía incautaron 3.683 armas de fuego, de las que 2.516 eran pistolas y 540 armas de guerra, con lo que el promedio diario de decomiso fue de 10.

El principio del año, sin embargo, no ha sido muy alentador a pesar de estas cifras. Al menos seis personas murieron durante las primeras horas del año, informó la Fiscalía General. Entre ellos se cuenta un pandillero muerto a disparos de la policía. El Salvador es uno de los países más violentos del mundo con tasas de asesinatos de entre 103 y 50,3 por cada 100.000 habitantes en 2015 y 2018, respectivamente. Las muertes violentas son atribuidas principalmente a la actividad de las pandillas.