Montevideo. El candidato a la presidencia uruguaya en la segunda vuelta del próximo domingo, Luis Lacalle Pou, reconoció hoy que compite contra "la matemática" y que sólo "la pasión y el amor" que siente hace su proyecto le impulsan a seguir adelante con la campaña.

En una entrevista publicada por el diario El País, Lacalle, al que las encuestas dan entre trece y diecisiete puntos porcentuales menos que a su rival, el expresidente Tabaré Vázquez, se mostró igualmente satisfecho con el trabajo realizado por su equipo y por su propuesta para hacer política, aunque se quede corta para obtener la presidencia.

"Desde el 26 de octubre (fecha de la primera vuelta electoral) empezó todo el mundo con la calculadora: tanto votó el Frente Amplio, tanto el Partido Nacional, tanto el Partido Colorado, y obviamente es difícil. Lo dije: es difícil pero es posible.

Lacalle Pou hizo hincapié en que "estamos enamorados de nuestro proyecto, creemos que es el mejor".

El candidato obtuvo el 30,9 % de los sufragios en la primera vuelta, mientras que Vázquez sumó el 47,8%, mucho más de lo esperado por las encuestas.

El tercer candidato más votado fue el líder del Partido Colorado Pedro Bordaberry, que alcanzó el 12,9 % de los votos.

Pese a que Bordaberry ofreció inmediatamente su apoyo y su voto a Lacalle para el desempate, la suma de los votos obtenidos por ambos es aún bastante inferior a la de Vázquez.

Ello obliga a Lacalle no solo a mantener esos votos, sino a conseguir el apoyo de todos los simpatizantes de otros partidos -muchos de ellos más cercanos a Vázquez que a los nacionalistas - y de la mayoría de los indecisos, una tarea prácticamente imposible.

En cualquier caso, el aspirante, hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995) afirmó que el camino recorrido hasta el momento es "cien por ciento positivo" tanto por el crecimiento de su figura política como la de su sector, además de por "haber pateado el tablero" a una forma de hacer política.

Lacalle recordó que su candidatura arrancó hace menos de un año en las internas de su partido con un 4 % de intención de voto, como "tres gatos locos corriendo hacia adelante" pero que sabían "bien a dónde querían ir".

El candidato se refirió así a su campaña "por la positiva", en la que se centró no tanto en atacar a sus rivales como en proponer nuevas iniciativas, así como en reconocer las cosas bien hechas del Gobierno y apuntar tan solo como mejorarlas.

El próximo 30 de noviembre 2,6 millones de uruguayos están convocados a las urnas para elegir, con sufragio obligatorio, al futuro jefe de Estado que recibirá el mando de manos de José Mujica el 1 de marzo de 2015.