Buenos Aires. Las contradicciones en torno a la existencia de un borrador de la denuncia de Alberto Nisman contra la presidenta argentina, Cristina Fernández, en el que pedía su detención por encubrimiento de terroristas, han agravado el escándalo político provocado por la muerte del fiscal.

La Justicia confirmó este martes que en el cubo de la basura de Nisman se encontraron borradores de la denuncia, fechados en junio pasado, en los que pedía la detención de la presidenta, del canciller Héctor Timerman y del dirigente kirchnerista Andrés Larroque.

El contenido de esos borradores no está en la demanda que finalmente presentó Nisman contra Cristina Fernández el 14 de enero por presunto encubrimiento de los sospechosos iraníes del atentado contra una institución judía de Buenos Aires que dejó 85 muertos en 1994.

Nisman, que iba a acudir al Parlamento el lunes 19 de enero para exponer los fundamentos de su denuncia, fue hallado muerto de un tiro en la sien en su domicilio el día antes.

La fiscal a cargo de la investigación de la muerte de Nisman, Viviana Fein, admitió este martes que se encontraron borradores "con el pedido de detención de la señora presidenta", tal y como adelantó el diario Clarín el pasado domingo, y reconoció que incurrió en un "error de interpretación" al negarlo inicialmente en un comunicado.

El borrador de la denuncia, según divulgó este martes Clarín, pide la detención y la prohibición de salida del país de la presidenta, el canciller y el diputado Larroque "previo proceso de desafuero, remoción o juicio político, según corresponda".

La nueva documentación aportada por Clarín ha obligado a la fiscal Fein a rectificar y la ha puesto en entredicho, mientras el Ejecutivo califica el hallazgo en la basura de Nisman de un borrador redactado hace siete meses como un "despropósito" y lo atribuye a la mano negra de los servicios secretos.

"Si quieren ser benévolos, (Nisman) la tuvo (la denuncia) el día 14 de enero y aparece muerto el día 18, ¿cuatro días sin limpiar el departamento? Eso es un despropósito", dijo el secretario general de Presidencia, Aníbal Fernández.

Fernández apuntó también contra la fiscal Fein por su "papelón" después de que este lunes "saca un comunicado como el que sacó, y nos dice que no había ningún borrador".

Para el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, la revelación de Clarín "forma parte de una burda operación de prensa" con el fin de "ocultar la estrategia de servicios de inteligencia que han sido desplazados".

"Esto de ir a buscar en la basura respecto a eventuales escritos y luego esto no forma parte de lo que fue la denuncia no tiene asidero", dijo Capitanich en su comparecencia diaria ante la prensa.

"Es basura pura y sistemática", insistió el funcionario, que apuntó al ex jefe de Operaciones de Inteligencia Antonio Stiuso, alias "Jaime", y al informático que le entregó a Nisman el arma que acabó con su vida, Diego Lagomarsino.

El diario Clarín adelantó el domingo la hipótesis del borrador de la denuncia, en base a un documento con numerosas tachaduras que el juez a cargo de la demanda contra la presidenta, Ariel Lijo, se apresuró a rechazar.

También la fiscal que investiga la muerte de Nisman rechazó que el expediente hubiera incorporado documentación sobre el tema, aunque hoy admitió un "error involuntario" y "de interpretación" en el comunicado que divulgó el lunes para negar la información de Clarín.

Un error en el que la oposición ve una maniobra de la fiscal general, Alejandra Gils Carbó, cuestionada por su proximidad al gobierno.

"Si ya teníamos causales de juicio político, esto de haber truchado (falsificado) un comunicado de prensa es la gota que rebasa un caso demasiado lleno. Por ética, ella misma debería decir que se va en este momento", afirmó hoy la legisladora opositora Patricia Bullrich, para quien toda esta confusión "es una maniobra clara entre el Ministerio Público y el Poder Ejecutivo".

La muerte de Nisman ha desatado un escándalo político sin precedentes en el segundo mandato de Cristina Fernández, que sostiene que existe una conspiración para desestabilizar a su gobierno orquestada por un sector de los servicios secretos.