Seúl.- Las tres partes verificaron entre este viernes y sábado la retirada del armamento y los puestos de guardia de la Zona de Seguridad Conjunta (JSA), y confirmaron "que los pasos de desarme se llevaron a cabo con éxito por primera vez desde que se creó la JSA en 1953", dijo el Ministerio de Defensa de Seúl en un comunicado recogido por la agencia de noticias Yonhap.

Corea del Sur y Corea del Norte, que permanecen técnicamente en guerra, decidieron desarmar el área con base en el acuerdo militar que suscribieron en septiembre en Pyonyang durante su última cumbre para rebajar la tensión en la JSA y en otras zonas fronterizas.

La UNC está incluida en las actuales negociaciones porque administra la franja sur de la zona desmilitarizada que divide las dos Coreas y en cuyo corazón se sitúa la JSA.

En línea con el acuerdo, Corea del Norte eliminó cinco puestos militares dentro del área, mientras que Corea del Sur retiró cuatro.

"El último escenario de la Guerra Fría". Las dos Coreas y la UNC mantendrán a partir ahora conversaciones adicionales para la apertura de nuevos puestos para gestionar la JSA desarmada y reajustar el equipo de vigilancia, reportó Yonhap. Sur y Norte planean desplegar en la zona 35 soldados desarmados cada uno, añadió la agencia.

Una vez completado el desarme y los procedimientos relaciones este año, se contempla la posibilidad de que los turistas que visiten la JSA puedan cruzar la libremente la línea de demarcación militar que la divide en dos en un horario preestablecido.

La JSA, a la que se ha llamado "el último escenario de la Guerra Fría", era originalmente un área neutral en la que soldados de las tres partes podían moverse libremente hasta que también fue partida en dos tras un suceso que culminó en el asesinato de dos oficiales estadounidenses a manos de tropas norcoreanas en 1976.

La zona también ha sido escenario de otros encontronazos armados y deserciones, como la espectacular huida que protagonizó un soldado norteño en noviembre de 2017, cuando logró cruzar al Sur tras ser alcanzado varias veces por balas de sus compañeros de filas.

Conversaciones sobre desnuclearización. En este marco, el enviado especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, llegó este domingo a Corea del Sur para tratar con las autoridades del ese país medidas para cooperar en la desnuclearización de la vecina Corea del Norte.

Biegun, embarcado en una visita de tres días, está acompañado por la directora para Corea del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Allison Hooker, y el asesor del Departamento de Estado Kevin Kim, según información de Seúl recogida por la agencia local Yonhap.

Este lunes Biegun tiene previsto reunirse por separado con la ministra de Exteriores, Kang Kyung-wha, y su homólogo surcoreano, Lee Do-hoon, para abordar varios temas, entre ellos el deseo de Washington para llevar a cabo conversaciones a alto nivel sobre desnuclearización y a nivel de trabajo con funcionario norcoreanos.

Durante sus conversaciones con Lee se espera que ambos traten la posibilidad de obtener exenciones a las sanciones estadounidenses impuestas a Pionyang para facilitar proyectos de cooperación entre las dos Coreas, que Seúl cree que podrían facilitar la desnuclearización del régimen vecino.

Esta última visita de Biegun ha despertado especulaciones también sobre una posible reunión del enviado con funcionarios norcoreanos en la frontera, aunque Washington no ha anunciado nada al respecto.

Seúl y Washington han mantenido una serie de contactos diplomáticos últimamente, en medio de un aparente desacuerdo en la rápida evolución de la colaboración intercoreana en un momento en el que EE. UU. espera que Pionyang tome medidas tangibles para su desnuclearización, como una declaración de su inventario nuclear.