La Habana. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) condicionaron este miércoles en La Habana, Cuba, la firma de la paz a un acuerdo que aborde por parte del gobierno colombiano el paramilitarismo y garantías a compañeros desmovilizados.

Las FARC enfatizaron en una declaración leída por su vocero, Pablo Catatumbo, que mientras exista la amenaza de estos grupos irregulares, el terror, los crímenes y atentados contra dirigentes sociales de izquierda, no podrá materializarse la paz.

Catatumbo criticó la postura del ministro de defensa del gobierno colombiano, Luis Carlos Villegas, quien opinó que el reclamo corresponde a "tácticas dilatorias" de las FARC.

El grupo armado exhortó al pueblo colombiano a unirse en un movimiento nacional en defensa de la vida y la dignidad.

"Es hora de que el presidente (colombiano Juan Manuel) Santos, su gobierno y los demás poderes públicos, asuman su responsabilidad con el futuro de las nuevas generaciones", indicó el comunicado.

Pidió al gobierno del presidente Santos y a las fuerzas armadas de Bogotá, acciones reales y efectivas que pongan freno a un próximo escenario de "exterminio político" cuando abandonen las armas y se incorporen pacíficamente a la sociedad.

Agrego: "Que muevan cuanto esté a su alcance para ratificar su vocación por la paz y la solución política".

El vocero de las FARC llamó además a la comunidad internacional, organizaciones latinoamericanas, Naciones Unidas (ONU), gobiernos de Europa y Estados Unidos a apoyar el proceso de paz, especialmente esta demanda.

"No puede ser que mientras por un lado se anuncia la inminente firma de un acuerdo final de paz, por otro, fuerzas políticas ultramontanas y sus grupos criminales de choque preparen y festejen de antemano un nuevo baño de sangre para Colombia", alertó el texto.

Pidió al gobierno del presidente Santos y a las fuerzas armadas de Bogotá, acciones reales y efectivas que pongan freno a un próximo escenario de "exterminio político" cuando abandonen las armas y se incorporen pacíficamente a la sociedad.

Sostuvo que este peligro tiene sus antecedentes en las décadas pasadas, cuando miles de miembros de los movimientos colombianos de izquierda M16 y Unión Patriótica fueron aniquilados por grupos paramilitares y fuerzas armadas en el país sudameriano.

Expuso que a ello se suma el hecho de que durante el gobierno del presidente Santos, 346 colombianos integrantes de organizaciones sociales y populares han sido asesinados, entre ellos 112 del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica.

El grupo indicó que suman ya 2,7 millones los desplazados y expropiados de sus tierras debido al flagelo del paramilitarismo.

El gobierno de Colombia y las FARC retomaron este miércoles en la ciudad de La Habana sus diálogos para acordar una agenda capaz de solventar las diferencias persistentes en algunos aspectos claves para acordar definitivamente la paz.

La nueva ronda de negociaciones iniciadas en la capital cubana a finales de 2012, persigue acercar posturas entre ambas partes en temas como cese al fuego bilateral, dejación de las armas y garantías para la reinserción segura a la sociedad de sus integrantes.