La Habana. La guerrilla de las FARC dijo el martes que estudia extender el cese al fuego unilateral declarado el mes pasado, que llevó también al Gobierno de Colombia a reducir sus bombardeos contra el grupo rebelde, aliviando las tensiones en las conversaciones de paz para superar el conflicto de cinco décadas.

En una entrevista con Reuters, Rodrigo Granda, uno de los negociadores de la guerrilla, se mostró optimista antes del inicio el jueves de una nueva ronda de conversaciones en La Habana con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

"Creo que el país puede estar bastante tranquilo. Nosotros no tomaremos ninguna actitud precipitada, tampoco nos gusta estar amenazando y hemos visto que en términos generales la situación marcha y puede marchar, y tender al mejoramiento absoluto en un futuro próximo", sostuvo Granda.

Aunque han atravesado serios altibajos desde su inicio en el 2012, las negociaciones entre las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con el Gobierno han logrado más avances que todos los esfuerzos previos por superar la confrontación armada, que ha dejado más de 200.000 muertos.

Los dos bandos se comprometieron a disminuir la intensidad del conflicto el mes pasado. Y Granda dijo que el grupo insurgente está dispuesto a extender el cese al fuego unilateral declarado el 20 de julio cuando se reanuden el jueves las conversaciones con el Gobierno.

Actualmente discuten la compensación a las víctimas y el proceso formal para poner fin al conflicto armado.

"Tenemos que evaluar cómo se ha comportado el Ejército colombiano", dijo Granda. "Lo estamos valorando (extender el cese al fuego) y se conocerá oportunamente. El jueves daríamos ya una noticia importante para todos nosotros".

El mes pasado, las dos partes anunciaron su intención de disminuir la intensidad del conflicto y agilizar la negociación después de que los ataques contra oleoductos y bombardeos a los campamentos rebeldes sumieron las conversaciones en una crisis.

Hasta ahora, han logrado acuerdos para dar acceso a la tierra a los campesinos pobres, facilitar la conversión de la guerrilla en un partido político, combatir el narcotráfico y sobre el desminado. Actualmente discuten la compensación a las víctimas y el proceso formal para poner fin al conflicto armado.