Las FARC anunciaron que están dispuestas a entregar al periodista francés Romeo Langlois, al que mantienen como rehén desde el 28 de abril, a una comisión integrada por miembros de la Cruz Roja internacional, la ex senadora colombiana Piedad Córdoba y un delegado del presidente electo de Francia, Francois Hollande.

Dicha afirmación está contenida en una “declaración pública divulgada” en Bogotá por “el secretariado del estado mayor central” (cúpula) de las FARC, difundida por la agencia noticiosa estatal cubana Prensa Latina, cuyo despacho fue reproducido por varios medios colombianos.

En ese texto, las FARC niegan que la captura de Langlois configure un secuestro y recuerdan que el 27 de febrero pasado emitieron otra declaración mediante la cual se comprometieron a abandonar la práctica del secuestro extorsivo.

“Aprehender en medio de un combate a quien en una operación militar viste uniforme del enemigo y lo acompaña, en nada lesiona nuestro preciso compromiso; sólo una visión francamente sesgada puede considerarlo un secuestro”, sostiene la organización guerrillera.

Langlois, de 35 años, trabaja para el diario parisino Le Figaro y el canal de televisión France 24.

Las FARC lo capturaron mientras cubría, autorizado por el gobierno de Colombia, un operativo de fuerzas policiales y militares destinado a destruir cinco laboratorios artesanales de producción de cocaína pertenecientes al grupo guerrillero.

Fue dado inicialmente por desaparecido, hasta que las FARC afirmaron que estaba en su poder.

Desde el momento de su captura se desató una polémica sobre si en el momento de caer en manos de los guerrilleros Langlois llevaba puestos o no el casco y el chaleco antibalas que las fuerzas armadas deben proporcionarles a los corresponsales de guerra en funciones.

“Cada vez es mayor el número de personal militar y paramilitar estadounidense o a su servicio que interviene en la guerra civil colombiana y los mandos militares se ufanan de usar infiltrados y espías para propinarnos golpes severos”, afirman las FARC en el comunicado divulgado por Prensa Latina.

Agregan que “es evidente que en casos como éste, las FARC tienen pleno derecho a detener e investigar, trátese de un nacional o un extranjero”.

“Una vez libre, el periodista Langlois podrá terminar de cumplir con el papel esperado por el gobierno de Colombia, sus fuerzas militares y los grandes medios” o, “de lo contrario, podrá permanecer fiel a su conciencia y referir la verdad”, dice el grupo guerrillero.

“Si fuere este el caso, pudiera ser que los mismos que hoy exigen su libertad inmediata se ensañen con él hasta destruirlo por completo”, añade la nota.