Buenos Aires. La Justicia argentina detuvo este miércoles a cinco ex funcionarios kirchneristas y a seis empresarios en el marco de una causa por coimas millonarias vinculadas a diferentes empresas constructoras y energéticas que podría convertirse en un Lava Jato, como el de Brasil. 

Roberto Baratta, ex número dos del Ministerio de Planificación Federal de Argentina y mano derecha del ministro Julio De Vido, fue el primer detenido durante la madrugada de este miércoles por orden del juez Claudio Bonadio.

Al mismo tiempo fueron detenidas otras diez personas entre ex funcionarios y empresarios, entre ellas los empresarios Gerardo Ferreyra, de Electroingeniería, y Javier Sánchez Caballero, de IECSA.

También fueron detenidos el ex subsecretario de Legales de la cartera, Rafael Llorens; el ex director de la empresa estatal Energía Argentina SA. (Enarsa), Walter Fagyas; el ex empleado de la oficina de De Vido Nelson Lazarte y el ex funcionario de la Jefatura de Gabinete, Hugo Martín Larraburu.

La Fiscalía estima que por el automóvil de Centenopasaron unos US$160 millones y no descartan que la cifra sea mucho mayor si se consideran operaciones cuyos monto no fueron inscritos en los mencionados cuadernos.

Según publica El Clarín, hay otras órdenes de detenciones que incluyen al ex presidente de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner; Juan Carlos Goycochea, Francisco Valenti y Oscar Tomas.

La indagatoria involucra a los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández y al ex ministro Julio de Vido -detenido desde 2017- así como a su círculo más cercano. 

La causa judicial ha reconstruido el origen y destino de las coimas, descubierta por una investigación periodística de La Nación que aportó cuadernos manuscritos en los que el un chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno, detallaba el movimiento del dinero.

La cifra que manejaba inicialmente la Justicia superaba los US$53 millones, pero se habrían hecho "otros pagos que no quedaron asentados en dichos cuadernos", según fuentes consultadas por el Clarín.

Sin embargo, la Fiscalía estima que por el automóvil de Centeno -detenido este martes- pasaron unos US$160 millones y no descartan que la cifra sea mucho mayor si se consideran operaciones cuyos montos no fueron inscritos en los mencionados cuadernos.

Por esta causa, la ex presidenta Cristina Fernández fue llamada a declarar el próximo 13 de agosto, junto a otros ex funcionarios como el ex secretario privado de De Vido, José María Olasagasti, Oscar Parrilli y Juan Manuel Abal Medina.

También fue llamado a indagatoria el ex juez Norberto Oyarbide, quien habría mantenido reuniones con personajes involucrados en el esquema de coimas.

*Con información de La Nación de Argentina y El Clarín.