París. Los legisladores franceses aprobaron el martes, por abrumadora mayoría, un controvertido proyecto de ley que garantiza más poder de vigilancia al servicio de inteligencia del país europeo.

La Asamblea Nacional de Francia, cámara baja del Parlamento, dio el visto bueno al proyecto de ley por 438 votos a favor y 86 en contra, con un gran apoyo de los principales partidos políticos y la oposición únicamente de la extrema izquierda y los verdes.

Dirigida a "proteger a los franceses de los ataques terroristas", la ley daría luz verde a las autoridades de la inteligencia gala para recopilar información electrónica de manera ilimitada en internet y los teléfonos e instalar cámaras y softwares espías.

El primer ministro francés, Manuel Valls, dio la bienvenida a la ley, asegurando que "preserva nuestras libertades fundamentales, y supervisa a nuestros servicios de inteligencia al mismo tiempo que les otorga los medios para enfrentar las amenazas terroristas del modo más eficiente posible".

Valls declaró al canal de noticias francés BFMTV que la ley ayudará además a combatir los delitos graves, el espionaje económico y el terrorismo.

El proyecto de ley, sobre el cual deberá pronunciarse el Senado en junio antes de su legalización oficial, ha generado preocupación sobre la "vigilancia masiva" entre el público francés.