Choquehuanca compareció ante los asambleístas para explicar el curso del diálogo marítimo con Chile y el viraje que se dio el 23 de marzo ante la falta de propuestas a la demanda de una salida soberana a las costas del Pacífico.

Símbolos patrios como la tricolor nacional y la escarapela fueron colocados en el ambiente del plenario legislativo, donde también se observaron pancartas con inscripciones referidas a la reivindicación, entre ellas: “Amo a Bolivia”, “Mueran los traidores” o “Bolivia y Evo al mar”.

El Canciller hizo una relación del diálogo que se encaminó con el vecino país a partir de la agenda de 13 puntos. "Chile no aceptaba discutir el tema (de soberanía) formalmente y de manera oficial”, resumió la autoridad en el acto de interpelación.

El 23 de marzo, la administración de Morales anunció la decisión de llevar a tribunales internacionales la demanda nacional. El martes se creó la Dirección Estratégica Marítima y se designó en el cargo al ex ministro de Defensa Rubén Saavedra con la misión de perfilar la demanda jurídica internacional en busca de una solución al diferendo.

Evitó dar detalles de la estrategia que se seguirá, aunque insistentemente afirmó que las puertas del diálogo están abiertas. “Trabajaremos con responsabilidad, con serenidad”, sentenció.

El vicepresidente Álvaro García puso a consideración del plenario y se aprobó con más de dos tercios de voto la resolución en la que se otorga un voto de confianza al Canciller y se apoya el giro y el curso de la estrategia.

Los diputados opositores Elizabeth Reyes, Antonio Franco y Jaime Navarro plantearon la interpelación al Canciller, quien durante su intervención consideró que miembros de la oposición, en muchos casos, hacen comentarios sin conocimiento de causa.

Choquehuanca cree que los que no conocen sobre mecanismos y procedimientos en torno a demandas internacionales, deben estar “amuki” (callados).

Referencia al Silala. También se refirió al diferendo sobre los manantiales del Silala y el río Lauca. Ambos temas, recordó, fueron incorporados en la agenda bilateral. Morales, el martes, advirtió que se harán respetar los derechos bolivianos sobre estos recursos.

El vicepresidente Álvaro García puso a consideración del plenario y se aprobó con más de dos tercios de voto la resolución en la que se otorga un voto de confianza al Canciller y se apoya el giro y el curso de la estrategia.

Al cierre de la sesión se entonó la Marcha Naval, pero algunos legisladores, aparentemente no conocían la letra y recurrieron a una ayuda memoria. García lo anunció como un himno. El opositor Osney Martínez dijo que las respuestas del Canciller no colmaron sus expectativas, pero que apoyan la demanda.

Cívicos esperan reunión. El presidente del Comité Cívico de Potosí (Comcipo), Celestino Condori, informó que esperan una reunión con el canciller David Choquehuanca, para informarse sobre el estado del diálogo del Silala y tomar una posición institucional.

“El Canciller nos va a informar en qué situación está el tema del Silala. Hasta donde sabemos la negociación con Chile en este punto no corre ningún riesgo”, afirmó.

El fin de semana, el gobernador de Potosí, Félix Gonzales, no descartó desviar las aguas del manantial ubicado en el cantón Quetena para evitar que sigan fluyendo a Chile debido a un reencauce artificial. El 2009, los gobiernos de Evo Morales y Michelle Bachelet anunciaron que habían llegado a un preacuerdo respecto al uso de las aguas del Silala.

En el acuerdo, Chile se compromete a pagar por el uso del 50% del recurso hasta tanto se defina la propiedad del restante 50 por ciento. Condori consideró que “no es pertinente” la propuesta de Gonzales, aunque dijo que el Estado debe hacer prevalecer el derecho propietario sobre estas aguas.