Con gran entusiasmo, pero marcados por varios hechos de violencia, los libios comenzaron a votar este sábado en las históricas elecciones nacionales para elegir autoridades, las primeras democráticas en más de 40 años tras la caída y asesinato del líder Muammar Kaddafi.

Varios locales electorales tuvieron que ser cerrados debido a que sufrieron ataques de federalistas y de simpatizantes del antiguo régimen, confirmó el presidente de la Comisión Electoral, Nuri al Abbar, en esta Capital.

Los federalistas afirman que la zona Este del país es discriminada y exigen una amplia autonomía. También llamaron a un boicot de los comicios grupos del Este que se quejan de un desigual reparto de los mandatos en el Parlamento.

La región occidental, incluida Trípoli, tendrá 106 escaños, mientras que la zona Este, donde está Bengazi, la segunda ciudad del país, contará con 60. El resto serán para la zona sur de Libia, escasamente poblada.

Los disturbios más graves se registraron en Brega, Adyabiya y en algunos barrios de Bengazi, reportó la agencia de noticias DPA.

Sin embargo, Al Abbar subrayó que en el 94% de los distritos los comicios se realizan sin problemas y que los primeros resultados comenzarán a conocerse mañana domingo.

Algunos colegios electorales permanecieron cerrados por problemas logísticos e incluso durante la noche se seguían llegando boletas impresas en Egipto, según fuentes del aeropuerto de El Cairo, donde hizo escala un avión libio.

La nueva Asamblea Nacional, de 200 bancas, nombrará un nuevo gobierno provisional en sustitución del Consejo de Transición que se formó durante la revolución el año pasado y que durará hasta la redacción de una Constitución que deberá ser ratificada por referendo. Luego, están previstas nuevas elecciones legislativas en 2013.

Se suponía que la Asamblea iba a designar el panel que debe redactar la Constitución, pero el gobernante Consejo Nacional de Transición (CNT) decretó el jueves que los miembros de esa comisión serán elegidos por votación popular, en un guiño a los sectores federalistas que se sienten marginados por Trípoli.

Frente a los colegios electorales de Trípoli se formaron desde primera hora largas colas.

Las mujeres celebraban con gritos y repartían golosinas y chocolates, mientras los conductores tocaban las bocinas de los autos y la gente se saludaba por las calles.

Muchos electores se fotografiaban a la salida de los locales de votación con su dedo manchado de tinta y gritaban el lema revolucionario "¡Levanta tu dedo, eres un libio libre!"

El portal de noticias Qurayna informó que en Gaminis, 45 kilómetros al oeste de Bengazi, fueron destruidos tres locales electorales.

Ayer, opositores a las elecciones habían derribado un helicóptero que llevaba material electoral en Bengazi. Según un portavoz del gobierno, murió en el hecho un trabajador de la Comisión Electoral.

El jefe de gobierno de transición, Abdel Rahim al Kib, declaró a la prensa al emitir su voto que "el mundo entero se sorprendió del éxito de la revolución libia, y del mismo modo se sorprenderá del éxito de estas elecciones".