Sidney. La primera ministra de Australia, Julia Gillard, se encamina a una enorme derrota en las elecciones del 21 de agosto, mostró este sábado un nuevo sondeo de opinión, mientras las disputas dentro del gobierno y las dañinas filtraciones del gabinete amenazan a su campaña.

Pero Gillard, quien aún es la favorita para ganar según otros sondeos de opinión y expertos en política, prometió seguir luchando para continuar en el cargo.

"Seamos muy claros sobre esto, estamos en una lucha", declaró a periodistas mientras realizaba campaña en Perth. "Voy a seguir luchando día a día en esta campaña electoral", agregó.

Una derrota de Gillard hundiría sus planes de aplicar un impuesto del 30% a las minas de hierro y carbón, a fin de crear un sistema de intercambio de emisiones de carbono.

La última encuesta de Nielsen revirtió el sólido liderazgo del Partido Laborista Australiano de Gillard mostrado en el mismo sondeo hace una semana. La primera mujer en liderar Australia asumió el poder apenas hace cinco semanas de manos de su impopular predecesor Kevin Rudd, quien fue removido por sus propios parlamentarios.

El apoyo para los laboristas australianos se redujo en 6 puntos porcentuales al 48 por ciento, según el sondeo publicado el sábado en los diarios Sydney Morning Herald y The Age.

El estudio indicó que la oposición conservadora ganaría las elecciones con un 52 por ciento, después de que los partidos menores fueran eliminados bajo el sistema electoral australiano de transferencia de votos.

Los sondeos de opinión han sido erráticos pero, en general, han favorecido a Gillard. El Reuters Poll Trend, un análisis estadístico que busca superar la volatilidad de diversos resultados de encuestas, muestra que Gillard ganaría por una leve mayoría.