"Tendría que haber ocurrido un ejercicio más claro de la autoridad presidencial" en el caso Dávalos, dijo Ignacio Walker, timonel de la Democracia Cristiana, en una abierta crítica al manejo de la Presidenta Michelle Bachelet en el escándalo protagonizado por su hijo, el renunciado director del Área Sociocultural de la Presidencia, por el bullado préstamo de $6.500 millones (cerca de US$10 millones) del Banco de Chile a la empresa de su esposa Natalia Compagnon para la compra de un predio en Machalí.

A juicio del jefe falangista, "el caso Sebastián Dávalos y el caso Caval nos rayó la pintura", responsabilizando del tema tanto a los ministros políticos de Palacio que enfrentaron el caso, como Rodrigo Peñailillo en Interior y el subrogante José Antonio Gómez en la Segegob, y "todo lo que es la asesoría política y comunicacional más cercana de la presidenta Bachelet".

"Hubo actuaciones equívocas de parte de las vocerías del Gobierno (...) Hubo una descoordinación del gobierno (...) Yo creo que no funcionó La Moneda en esos días" entre que surgió la denuncia de Qué Pasa y la renuncia del primogénito de Bachelet, aseveró el senador a Radio Cooperativa.

Asimismo, tal como han señalado otras figuras de la Nueva Mayoría, el presidente de la Democracia Cristiana opinó que el caso Dávalos reviste un problema "ético".

"Al parecer no hay nada ilegal-, pero otra cosa es el tema ético, y siendo hijo de la entonces candidata presidencial, y después asumiendo un cargo político de director sociocultural, lo menos que uno pudiera haber esperado es que le hubiese informado a la presidenta de la República, que además es su madre, de esta situación, en que hay desde el punto de vista ético serias interrogantes en relación con el rol que él cumple", indicó.