Ciudad de México. El poderoso Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México pidió este lunes a los candidatos a las elecciones presidenciales de julio, certezas para las empresas que trabajan en el país latinoamericano.

El izquierdista Andrés Manuel López Obrador, conocido por su acrónimo AMLO, encabeza desde hace meses los sondeos para los comicios del 1 de julio, pero sus amenazas de desechar un aeropuerto en construcción para Ciudad de México y de revisar los contratos petroleros y gasíferos preocupan a los inversores.

"No se puede convocar al sector privado a participar en la construcción de un mejor país, al mismo tiempo que se menosprecia la certidumbre y el Estado de Derecho como condiciones para promover la inversión", dijo Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, que agrupa a confederaciones y cámaras empresariales de todo México.

"Por eso, los empresarios demandamos garantías de que se respetarán los contratos otorgados en la reforma energética y en la construcción del nuevo aeropuerto", agregó en un evento. "En un Estado de Derecho los contratos se cumplen y no quedan a la voluntad o interpretación del gobernante de turno".

La comunidad empresarial también mostró inquietud de que haya candidatos y equipos de campaña que ya pongan en duda la validez de las elecciones "dependiendo de quién resulte ganador", dijo Castañón, sin mencionar a López Obrador ni a su movimiento político.

López Obrador ha dicho que los contratos deben ser revisados para asegurar que la corrupción no haya afectado el proceso de adjudicación.

La comunidad empresarial también mostró inquietud de que haya candidatos y equipos de campaña que ya pongan en duda la validez de las elecciones "dependiendo de quién resulte ganador", dijo Castañón, sin mencionar a López Obrador ni a su movimiento político.

AMLO, quien perdió las últimas dos elecciones presidenciales, organizó masivas protestas en Ciudad de México cuando fue derrotado por Felipe Calderón en 2006.

El exalcalde de Ciudad de México ha moderado gradualmente su discurso, y sus asesores han tratado de tranquilizar a los inversionistas de que no será un riesgo para la economía. Sin embargo, las dudas permanecen entre los líderes empresariales.