El alcalde destituido de Caracas, Antonio Ledezma, es un hombre tenaz y no quita el dedo del renglón sobre la salida del presidente Nicolás Maduro del poder debido a sus tics autoritarios. Habla vía telefónica con El Economista.

“Es momento de que haya una reacción más firme por parte de la comunidad internacional porque, además, no es solamente un problema sólo nuestro, no es un favor que estamos pidiendo: es un problema que le atañe al continente”, expone el líder más prominente de la oposición venezolana en el exilio.

El abogado de 63 años, que dejó las filas de su partido, Acción Democrática, para formar la Alianza Bravo Pueblo (ABP) y pasó mil días arrestado tras 19 años de oposición contra los regímenes chavistas, demanda “una posición más firme de los gobiernos latinoamericanos” porque considera que “lo que está ocurriendo en Venezuela es una tragedia tan grave como lo que sucede en Siria o en Libia”.

Incómodo para Hugo Chávez. Perseguido por el gobierno de Hugo Chávez tras su histórico triunfo como alcalde mayor de Caracas en diciembre de 2008 (desde entonces Ledezma se perfilaba como posible futuro presidente de su país), fue detenido y recluido en la prisión militar de Ramo Verde en 2015 acusado de “conspirar contra el gobierno” de Nicolás Maduro. Posteriormente cumplió su condena en su casa y de ahí huyó en noviembre pasado a España gracias a la ayuda, dijo, de “militares descontentos”.

El exfuncionario describe con trazos catastrofistas la tragedia que sufre su país, donde “hay más de 300.000 niños sentenciados a muerte, porque son niños que tienen problemas crónicos de nutrición, y mueren diariamente mujeres que tienen problemas de enfermedades y no reciben el servicio de quimioterapia. Hay gente que se acuesta todos los días con hambre, que no tienen cómo comer”, señala.

Ledezma asegura que no incurre en “especulaciones” cuando afirma que “los funcionarios del gobierno de Maduro están relacionados con el narcotráfico” pues “hay expedientes” que lo prueban y en ese sentido considera que “eso (lo) tienen que saber los servicios de inteligencia del gobierno mexicano”.

“El gobierno de México debe de tener pesquisas de cómo se ha manejado la gran fortuna venezolana que ha despilfarrado. Se han robado capitales importantes mientras el pueblo venezolano se está muriendo de hambre, se debe de actuar”, sostiene.

Cumbre financiera en la ciudad de México. De cara a la reunión del próximo 14 de mayo de ministros de Economía de América Latina en México, Antonio Ledezma considera que es la oportunidad para que se adopten “medidas en materia financiera como, por ejemplo, la de los capitales que podían detectarse, capitales que han sido robados y colocados en nuestro continente o en otras partes del mundo”.

Procede acordar “la incautación de bienes, mansiones, aviones, yates que están bajo la documentación de testaferros, de quienes son responsables de este latrocinio y que han hecho una orgía financiera en nuestro país”, afirma.

Sobre la posición de México, estimó que la cancillería mexicana intentó contribuir a que el diálogo que se había instalado entre la oposición y el gobierno de Maduro en República Dominicana “diera resultados satisfactorios” para la “búsqueda de una solución pacífica a la crisis del país”.

Quienes confirmaron que eso, “más que un diálogo era una parodia” y que el gobierno venezolano actuó con “mala fe”, fueron precisamente los voceros del gobierno mexicano, quienes se retiraron una vez que constataron que “no había voluntad de Maduro y sus colaboradores de facilitar un acuerdo que permitiera desahogar la crisis del país”, asegura.

Ledezma considera que, cuando el gobierno de México se involucró como mediador en ese diálogo, el país tuvo que moderar su comportamiento y mantener un bajo perfil, pues “así lo hemos hablado con el canciller” Luis Videgaray.

Crisis humanitaria. El exfuncionario describe con trazos catastrofistas la tragedia que sufre su país, donde “hay más de 300.000 niños sentenciados a muerte, porque son niños que tienen problemas crónicos de nutrición, y mueren diariamente mujeres que tienen problemas de enfermedades y no reciben el servicio de quimioterapia. Hay gente que se acuesta todos los días con hambre, que no tienen cómo comer”, señala.

En suma, considera que “Venezuela es el campo de concentración más grande de la historia de la humanidad”.

Elecciones. Ledezma habla también de las próximas votaciones presidenciales del 20 de mayo en su país y señala que “la oposición legítima ya tiene una determinación de no avalar ese fraude”, porque dice que a esos comicios “se les debe llamar fraude, trampa, truco, todo menos elección”.

“Maduro se va a despachar (con el triunfo) como lo hizo con la constituyente fraudulenta, en las elecciones regionales y en las municipales”.

El dirigente opositor no cree en la observación internacional porque “el régimen no permite” que haya monitores calificados, sino “mirones de palo” .

En su reciente viaje a España y Francia, junto a Carlos Vecchio y Julio Borges, Ledezma abordó “la intensificación de las sanciones”, el desconocimiento a las “fraudulentas” elecciones, “la intervención humanitaria para Venezuela” y “un plan migratorio para ayudar o auxiliar a los venezolanos que están en este éxodo masivo”.

“Esos son puntos coincidentes. Lo fundamental es que estamos unidos en lo esencial, en lo medular. Puede haber discrepancias al fin y al cabo nosotros no somos partidos ni grupos. Más bien para nosotros es una oportunidad para entendernos”, puntualizó.