Quito. Marco Enríquez Ominami, líder de tendencia socialista y ex candidato a la presidencia de Chile, desmintió haber tenido vínculos laborales o de asesoría con Mauricio Rodas, ex director de la fundación Ethos con sede México, y actual candidato a la alcaldía de Quito.

Para deslindar los vínculos con la extrema derecha, Mauricio Rodas ha asegurado que Ominami fue miembro del consejo asesor de Ethos, fundación con sede en México que el aspirante a la alcaldía de Quito dirigió entre 2008 y 2011.

“Consejo asesor que yo mismo conformé en mi tiempo de director, tiene personajes tan destacados como el intelectual Enrique Krauze; Moisés Nahím, un destacadísimo analista internacional; y también conforma ese consejo asesor Marco Enríquez Ominami, ex candidato a la presidencia de Chile, joven, y de tendencia socialista, de izquierda, así que eso demuestra que más bien Ethos es una institución plural”, dijo Rodas durante el debate del viernes pasado en una radio Visión.

En un diálogo telefónico desde París con el canal Ecuador Tv, Marco Enríquez Ominami respondió: “yo conocí a Mauricio alguna vez en México DF, pero efectivamente no hemos tenido nunca un vínculo laboral ni he sido asesor de él. Soy, entiendo, miembro de un consejo asesor (de Ethos) al que no he sido nunca invitado ni he sido convocado”.

Ominami es actualmente director de la fundación Progresa, que tiene como visión ser un centro de pensamiento y referente de las ideas progresistas de Chile y América Latina. Fue miembro del partido Socialista chileno entre 1990 y 2009.

El líder socialista dejó en claro que tanto en Ecuador como en América Latina, su fundación respalda proyectos que consideran importantes para la igualdad, prosperidad, solidaridad y el crecimiento de las sociedades.

“En América del Sur donde, entre otros está (el presidente ecuatoriano) Rafael Correa, vemos con orgullo que existan gobiernos en medio de la pobreza y la dificultad son capaces de transformaciones estructurales”, recalcó al tiempo de destacar las políticas del gobierno ecuatoriano en un conjunto de materias entre las que están educación superior y comunicación.

El político chileno reconoció que habló hace dos o tres años sobre la posibilidad de colaborar con la fundación Ethos en un proyecto de despenalización de drogas, pero el plan nunca se desarrolló.

El viernes, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, alertó sobre las ambiciones de la derecha de hacerse del Municipio de Quito para desde allí, a criterio del gobernante, desestabilizar a su gobierno.

"Este señor (Mauricio Rodas) nunca desmintió el tuit de Lucio Gutiérrez en el que llamaba a votar por Rodas para después tomarse las calles y tumbar el gobierno. Este señor tiene un acuerdo con la partidocracia que lo apoya", comentó en una entrevista radial transmitida desde el popular mercado de Santa Clara, en el centro capitalino.

"No vamos a entregarle Quito a la ultraderecha y el neoliberalismo (...) la ultraderecha fascista quiere instalarse en Quito", alertó en referencia a las manifestaciones violentas que grupos de derecha protagonizan en Venezuela y que han dejado hasta el momento un saldo de 3 muertos y 68 heridos.

Antecedentes

La agencia Andes develó la semana pasada la serie de vínculos que se encuentran tras la figura de Mauricio Rodas (quien inició su carrera política como presidente de las juventudes socialcristianas), muchos de ellos actores integrantes de la extrema derecha investigados por actos de corrupción, abiertos desestabilizadores de los gobiernos de izquierda de la región y buscados por la policía internacional.

Según la Comisión de la Verdad, el partido que instauró un régimen de torturas, desapariciones forzosas y terrorismo de Estado durante el gobierno de su líder máximo, León Febres Cordero (1984-1988).

Entre los financistas y donantes de Ethos, centro de Investigación en políticas públicas para América Latina fundado y dirigido por Rodas, resaltan organizaciones como el Foro Económico Mundial; la National Endowment for Democracy (NED) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principales agencias financieras de Estados Unidos que alimentan a los grupos opositores de los gobiernos izquierdistas en América Latina.

En este panorama, uno de las estrategias es promover gente. “Aparecen personajes como Yon Goicoechea, antecedente de Henrique Capriles y que fue una figura muy exaltada por Carlos Vera. Cuando esa figura se quemó aparece Capriles en Venezuela y Mauricio Rodas en Ecuador. Algo similar sucede en Cuba con la figura de la famosa Yoani Sánchez que no es más que una mercenaria a servicio de la contrarrevolución cubana”, dijo el analista y catedrático universitario, Dax Toscano.

En el consejo asesor de Ethos destaca Moisés Naim, escritor y columnista venezolano antichavista, miembro del directorio de la NED; del Foro Económico Mundial, director del Banco Mundial y ex ministro de Comercio del gobierno neoliberal del venezolano Carlos Andrés Pérez, acusado de la muerte de cerca de mil personas a manos de la policía y los militares ordenada por el ejecutivo.

También aparece en lista Enrique Krauze, historiador e intelectual de extrema derecha, un fanático del libre mercado, opositor acérrimo de la izquierda latinoamericana y con marcadas posiciones de tendencia fascista y racista. En una entrevista en 2003, señaló que “América Latina es un polo excéntrico de Occidente, pero es Occidente. Para seguir siéndolo necesita mirar hacia la España moderna, no hacia el pasado indígena o virreinal. Y necesita mandar al basurero de la historia los cuatro paradigmas de su retraso ancestral”.

Nahím fue ministro de Industria y Comercio en el gobierno de Carlos Andrés Pérez cuando sucedió el Caracazo (una revuelta popular contra las reformas neoliberales del gobierno que sumían en la pobreza a la población) donde se produjeron cientos de asesinatos de ciudadanos por parte de las fuerzas del orden.