Teherán. El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, dijo este sábado que las acusaciones de Estados Unidos respecto a que dos iraníes planeaban asesinar al embajador de Arabia Saudita en Washington son "absurdas", informó un canal de televisión estatal.

"Una acusación absurda y disparatada se ha levantado contra unos iraníes en Estados Unidos, una excusa para presentar a la república islámica como una defensora del terrorismo", dijo Khamenei a una multitud en la provincia occidental de Kermanshah. "No funcionó, no funcionará", añadió.

El canal Press, que se transmite en inglés, citó además al ministro de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast, cuando afirmó que las acusaciones de Estados Unidos eran "falsas y sin fundamento".

"Es una comedia fabricada por Estados Unidos", sostuvo. La relación entre Irán y Arabia Saudiata se basa en el "respeto mutuo" y no se la puede perjudicar con la "fabricación de tales afirmaciones sin fundamento".

Las autoridades de Estados Unidos dijeron haber frustrado un complot para atacar las embajadas de Israel y Arabia Saudita en Washington y asesinar al embajador de Riad.

Los supuestos conspiradores fueron identificados como Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri - ambos iraníes - en un caso criminal abierto en un tribunal federal en Nueva York.

Estados Unidos ha dicho que mantuvo inusuales contactos directos con Irán sobre las acusaciones. Una agencia de noticias iraní citó a una autoridad del país en Naciones Unidas negando esos contactos.

"Confirmo que nos reunimos con los iraníes", dijo el viernes Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado.

"Ellos lo saben muy bien, y cualquier intento por negarlo de su parte habla de nuevo sobre lo veraces que son acerca de cualquier asunto de este tipo", señaló.

Las tensiones políticas entre Irán y Arabia Saudita se elevaron desde que las fuerzas sauditas intervinieron en marzo para ayudar a los gobernantes suníes de Bahréin a aplastar manifestaciones respaldadas por la mayoría chiita.

Irán y Estados Unidos mantiene una amarga disputa sobre el programa nuclear de Teherán, que Washington y sus aliados temen esté dirigido a desarrollar bombas atómicas.

Teherán niega las acusaciones, diciendo que necesita la tecnología nuclear para generar electricidad y satisfacer sus necesidades domésticas de energía.

Estados Unidos e Israel no ha descartado una acción militar si la diplomacia no resuelve la disputa con Irán.