El portavoz de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), Gabriel Boric, llamó al gobierno de Sebastián Piñera a dejar de tomarle el pelo al pueblo que clama porque se garantice la educación como un derecho social universal.

Las declaraciones del también presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile tuvieron lugar en el umbral de la segunda marcha por la Alameda este 2012, respaldada en pleno por el Movimiento Social por la Educación Pública y Gratuita.

Boric subrayó que la reforma tributaria anunciada por el gobierno como vía de financiamiento a la educación es apenas un ajuste que volverá a beneficiar a los más ricos de Chile. "Pedimos una reforma tributaria que redistribuya la riqueza a todo el país para tener una reforma educacional que conciba a la educación como un derecho social universal", remarcó.

Otros portavoces de Confech advirtieron sobre el prolongado tiempo que llevan movilizados sin lograr que el gobierno cambie su postura. "Llevamos un año movilizados y acá no estamos haciendo una fiesta, no lo estamos pasando bien con esto, estamos haciendo todos un tremendo esfuerzo por mejorar la calidad de la educación en Chile", expresaron.

Por su parte, Eloísa González, vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, llamó la atención en el desdén gubernamental hacia la educación media y básica: Hasta ahora no se ha hablado nada de educación media y básica.

Lo que hemos escuchado hasta ahora sólo son medidas para el financiamiento de la educación superior y el conflicto mayor se produce en la enseñanza media, por eso los compañeros llegan a la universidad sin estar preparados, comentó.

Eloísa indicó que es necesario insistir con la demanda de educación estatal gratuita pública: "Que se termine con el pago, que las familias no tengan que aportar para la educación, sino que su financiamiento sea directo del Estado".

Miles de jóvenes y trabajadores de diferentes sectores abarrotan desde el mediodía de este miércoles la Alameda capitalina en marcha signada nuevamente por su colorido y masividad.

Los organizadores estiman que la participación puede ser similar e incluso superior a la demostración del pasado 25 de abril que congregó a unas 80 mil personas.

Las emisoras locales dan cuenta asimismo de protestas similares en otras ciudades del país como Concepción y Valparaíso.