Caracas. El bloque latinoamericano de países de izquierda ALBA, liderado por el venezolano Hugo Chávez, alertó que la OTAN podría intervenir militarmente en Siria tras crear un "peligroso precedente" con su actuación en Libia.

Manifestantes sirios pidieron protección internacional ante la represión de casi seis meses contra las protestas que exigen el fin del Gobierno de Bashar al-Assad , inspirados en los levantamientos populares que han derrocado a tres líderes autoritarios en el Norte de Africa este año.

Chávez leyó una declaración de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) -integrada entre otros por Bolivia, Ecuador y Cuba- que condenó la "agresión militar ilegal" en Libia y acusó a Estados Unidos y sus aliados europeos de buscar una situación similar en Siria.

"(Los países del ALBA) expresan su alerta más urgente sobre las amenazas de que se repita el mismo procedimiento contra Siria aprovechando las dificultades políticas que vive esa nación árabe", según un comunicado leído por el presidente venezolano tras una reunión de cancilleres en Caracas.

En Libia, los rebeldes atacaron el viernes los últimos bastiones leales al derrocado líder Muammar Gaddafi, quién ha asegurado que sigue en el país, aunque su paradero es desconocido, para continuar combatiendo.

Chávez, un fiero crítico de Estados Unidos, suele acusar frecuentemente a Washington de planear su derrocamiento para apoderarse de las riquezas petroleras de Venezuela, recientemente confirmada por la OPEP como el país con mayores reservas mundiales de crudo.

El bloque latinoamericano, fundado en el 2004 por Chávez y su aliado cubano Fidel Castro para contrarrestar el área de libre comercio impulsada por Estados Unidos en la región, propondrá a Siria el envío de una comisión de funcionarios de alto rango o cancilleres para buscar una salida negociada a la crisis.

El grupo de izquierda de la región, que además integran San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y Dominica, también promoverá una "investigación de los crímenes realizados por la OTAN" en Libia.

Chávez también rechazó la acusación de Estados Unidos de que varios funcionarios venezolanos colaboran con la guerrilla colombiana de las FARC y lo consideró un claro aviso de que Washington planea acciones contra su Gobierno.

"Las sanciones son como para reírse (...) forman parte de una tragicomedia. Yo también tengo mi lista, la lista Chávez", dijo sobre la inclusión de cuatro aliados en la lista negra del Departamento del Tesoro estadounidense por supuestamente apoyar a las FARC en el tráfico de armas y drogas.

El mandatario socialista, quien pese a estar convaleciente por un cáncer ha asegurado que concurrirá a la reelección en 2012, dijo antes a periodistas que se encuentra bien y que esta semana su equipo médico determinará si debe someterse a un cuarto ciclo de quimioterapia.