Asunción. El linfoma diagnosticado al presidente paraguayo, Fernando Lugo, es avanzado aunque tratable con quimioterapia ambulatoria, dijo este lunes uno de sus médicos mientras el mandatario cumplía con su agenda y preparaba un viaje a Brasil para hacerse estudios más profundos.

El sorpresivo diagnóstico de enfermedad del socialista de 59 años que acabó con más de seis décadas de gobierno conservador en el pequeño país sudamericano, cuarto exportador mundial de soja, causó un revuelo político por la posibilidad de que no concluya su mandato de cinco años en 2013.

El hematólogo Alfredo Boccia, uno de los médicos de Lugo, dijo que la enfermedad estaba en un estado más avanzado de lo anunciado inicialmente porque afectaba a ganglios por encima y por debajo del diafragma, pero que era tratable con quimioterapia ambulatoria que realizaría en Paraguay.

"Es difícil que un linfoma no Hodgkin esté en un solo ganglio. Este tipo de linfoma, en 80% de los casos, están en estadios avanzados, pero esa clasificación no define el pronóstico", explicó Boccia.

"Lo importante es el tipo de célula que prolifera porque algunas son más benignas o de crecimiento lento y otras más resistentes a la quimioterapia", agregó.

En principio, Lugo tendría que someterse a seis sesiones de quimioterapia cada tres semanas, un tratamiento que según Boccia es menos agresivo que en otros tipos de cánceres y que le permitiría incluso tomar decisiones vinculadas al ejercicio del cargo durante su desarrollo.

Lugo viajará este martes al hospital Sirio-libanés de Sao Paulo, en Brasil, donde se realizará estudios que le permitan tener un diagnóstico más detallado y determinar si existen otros nódulos y tumores, así como establecer la frecuencia y tipo de tratamiento.

El ex obispo católico que cumplirá dos en el cargo este domingo se someterá a una tomografía, análisis de sangre y una biopsia de médula ósea en un viaje que se extenderá hasta la noche del miércoles.

Ante el diagnóstico de Lugo la mayoría de políticos expresó cautela a la hora de evaluar el futuro.

"Es una situación muy delicada pero la institucionalidad de la República está asegurada", dijo a periodistas el titular de la Cámara de Diputados, el opositor Víctor Bogado.

El vicepresidente Federico Franco, primero en la línea de sucesión y quien estaba de viaje cuando Lugo fue diagnosticado, dijo que no aprovecharía la enfermedad.

"Mi compromiso es con el presidente y el pueblo paraguayo; el presidente puede estar tranquilo que yo cumpliré", dijo el liberal, que mantiene constantes roces con el presidente, a una radioemisora asuncena desde Colombia Franco.

En tanto, el secretario general de la presidencia, Miguel López Perito, uno de los principales colaboradores de Lugo, dijo que el mandatario se encontraba en perfectas condiciones para gobernar.

"El presidente Fernando Lugo tendrá su sucesor, pero el 15 de agosto de 2013", aseguró. "Hasta tanto no tengamos confirmaciones de los especialistas, es mejor dejarnos de especulaciones", añadió.