Dos helicópteros procedentes de Brasil llegaron el martes a Colombia con una misión humanitaria que recibirá en la selva a tres militares y dos políticos secuestrados por las FARC, quienes serán liberados por los rebeldes poniendo fin a meses de cautiverio.

Las aeronaves arribaron al aeropuerto Vanguardia de Villavicencio, ciudad ubicada 70 kilómetros al sureste de Bogotá, desde donde partirán este miércoles a un lugar desconocido en la selva para recoger al concejal del municipio de San José del Guaviare Marcos Vaquero, el primero de los rehenes que será liberado.

Después de la entrega de Vaquero, secuestrado en junio del 2009 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los helicópteros y la misión humanitaria que lidera la ex senadora Piedad Córdoba viajarán a la ciudad de Florencia, la capital del departamento del Caquetá.

Desde ese lugar saldrán de nuevo a la jungla para recibir al concejal del municipio de Garzón, en el departamento del Huila, Armando Acuña y al infante de marina Henry López.

La última escala de la misión humanitaria será la ciudad de Ibagué, desde donde partirán para recibir al mayor de la policía Guillermo Solórzano y el suboficial del Ejército, Salín Antonio Sanmiguel.

En las tres regiones las Fuerzas Armadas suspenderán sus operaciones durante 36 horas, incluyendo los sobrevuelos, cumpliendo un protocolo de seguridad firmado con el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Después de la liberación de los cinco rehenes en poder del grupo guerrillero, considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, quedarán alrededor de 15 efectivos de las Fuerzas Armadas cautivos.

Córdoba dijo que confía en que esos rehenes queden libres con sus gestiones de paz a más tardar en junio, pese a que no existen contactos de paz entre el Gobierno y las FARC.

Las liberaciones despertaron expectativas de un diálogo de paz entre el Gobierno y la guerrilla en Córdoba, pero el presidente Juan Manuel Santos advirtió que se necesita mucho más que devolver a los secuestrados para pensar en esa posibilidad.

"Con esto no basta. Los colombianos exigimos, demandamos la inmediata liberación de todos los secuestrados. Para siquiera pensar en una posibilidad de diálogo se requieren hechos contundentes: la renuncia al terrorismo, al secuestro, al narcotráfico, a la extorsión y a la intimidación", afirmó Santos el lunes en la noche.

Brasil, que a comienzos del 2009 y el año pasado participó en la entrega de otros rehenes, aceptó servir como facilitador con los helicópteros y las tripulaciones para recibir a los tres militares y los dos políticos después de que la guerrilla aceptó las garantías de seguridad que ofreció el Gobierno.