Guatemala, EFE. Los asesinatos aumentaron un 2% en Guatemala durante los dos primeros meses de 2013, en comparación con el mismo periodo del año pasado, debido a la falta de acciones públicas para combatir la impunidad, denunció hoy una organización de derechos humanos.

Según el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), entre enero y febrero pasados se registraron en el país centroamericano 1.019 asesinatos, entre ellos los de 131 mujeres.

Esa cifra representa un incremento del 2% con relación a los 953 casos se que cometieron en los dos primeros meses de 2012, aseguró en rueda de prensa el director de la organización no gubernamental, Mario Polanco.

El activista humanitario destacó que los asesinatos de mujeres cobraron fuerza en el primer bimestre de 2012 y se incrementaron en un 12% con relación al mismo periodo del año pasado cuando hubo 117 femicidios.

El 87,03% de los asesinatos son perpetrados en Guatemala con armas de fuego, el 5,16% con armas blancas y el resto por otras causas, que incluyen linchamientos.

Una de las abogadas del GAM, Karla Campos, explicó que el departamento oriental de Chiquimula, con 110 asesinatos por cada 100.000 habitantes, tiene la tasa más alta de homicidios en el país.

Una de las abogadas del GAM, Karla Campos, explicó que el departamento oriental de Chiquimula, con 110 asesinatos por cada 100.000 habitantes, tiene la tasa más alta de homicidios en el país.

En el departamento de Guatemala, que incluye la capital, la tasa es de 71 por cada 100.000 habitantes, señaló.

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, reconoció el pasado fin de semana que en los primeros 45 días de 2013 hubo un incremento de la violencia, pero aclaró que en la última quincena de febrero los homicidios comenzaron a descender.

De acuerdo con informes de la Policía, según el mandatario, el 32% de los asesinatos son cometidos por venganza, el 22% por el crimen organizado, el 21% por las pandillas juveniles, aunque se desconoce quiénes son los responsables del otro 25%.

Guatemala es considerada como uno de los países más violentos de América Latina con una media de 6.000 asesinatos por año.