Puerto Príncipe. La ex primera dama de Haití, Mirlande Manigat, y el popular músico Michel Martelly disputarán una segunda vuelta presidencial el 20 de marzo, dijeron este jueves a Reuters miembros del Consejo Electoral Provisional.

Los esperados resultados definitivos de los caóticos comicios presidenciales y legislativos del 28 de noviembre en el empobrecido país caribeño fueron revelados por dos miembros y un abogado del consejo antes de un anuncio oficial. Las fuentes solicitaron que no se revelen sus nombres.

Los resultados respetaron una recomendación de expertos electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), fuertemente apoyada por Estados Unidos y los donantes occidentales, que llamaba a colocar a Martelly en la decisiva segunda vuelta en vez de al candidato del Gobierno, Jude Celestin.

Manigat obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta, pero no los suficientes para ganar. Estados Unidos y Naciones Unidas presionaron a los líderes y a las autoridades electorales de Haití, el país más pobre del hemisferio occidental, para que acepten el consejo de la OEA.

Los expertos del organismo citaron irregularidades en los resultados preliminares. Los partidarios de Martelly realizaron protestas en diciembre cuando las autoridades anunciaron que Celestin sería el candidato que acompañaría a Manigat en la segunda vuelta.

Este miércoles, en medio del temor a brotes de violencia por los esperados resultados, muchos bancos, oficinas y escuelas cerraron temprano en Puerto Príncipe. La ONU y sus agencias, al igual que las embajadas, advirtieron a sus empleados y a los ciudadanos que estén en alerta.

Otro factor de tensión en la atmósfera política es el posible regreso del derrocado ex presidente Jean-Bertrand Aristide, quien ha pedido al Gobierno un pasaporte diplomático para poder volver del exilio en Sudáfrica.

Cientos de personas se manifestaron a favor del ex líder fuera del Ministerio de Relaciones Exteriores para demandar que le emitan un pasaporte.

Washington y donantes occidentales temen que el regreso de Aristide, que conserva un apasionado apoyo, agrave aún más la inestable situación política en la nación caribeña.

El ex cura católico de izquierda fue el primer presidente electo libremente en 1990 y luego fue derrocado por una revuelta armada en 2004.

El mandato del presidente saliente Rene Preval termina formalmente el lunes, pero tiene la aprobación del Parlamento para quedarse si fuera necesario hasta el 14 de mayo, para poder entregar el mando a su sucesor.

Haití aún se está intentando recuperar de un devastador terremoto el año pasado y está combatiendo una epidemia de cólera que ha dejado más de 4.000 muertos.