Los candidatos a la presidencia de Paraguay se meten de lleno en la campaña para las elecciones del día 21, enzarzados en una guerra de acusaciones y trapos sucios en la que se están destapando desde vínculos con el narcotráfico a desvío de fondos públicos, amoríos y afición a la bebida.

Desde este sábado ya no se pueden publicar más sondeos, de acuerdo con el calendario electoral, y los últimos conocidos inciden en la sensación de falta de credibilidad: según el diario que los publique gana el colorado Horacio Cartes o el liberal Efraín Alegre.

El ABC Color se basó este viernes en un estudio de la consultora First Analisis y Estudios, cuya metodología algunos han cuestionado, para asegurar que Cartes cuenta con una intención de voto del 37,6% frente al 31,7% de Alegre.

La encuesta fue elaborada antes del pacto de última hora que Alegre consiguió el pasado miércoles con el conservador partido Unace del fallecido caudillo Lino Oviedo, que pidió a sus bases darle el "voto útil" al candidato liberal.

El director de la consultora, Francisco Capli, sumó sin embargo el 7,1 % que su estudio daba al candidato de la Unace, el sobrino homónimo de Oviedo, para asegurar que Alegre todavía puede ganar.

"Lo que logró Cartes durante toda su campaña fue elevar la imagen de percepción de victoria. Lo que logró este acuerdo (liberales-Unace) es atacar esa percepción de victoria", aseveró.

Es difícil saber cómo habrá recibido el electorado el pacto entre un Alegre que se califica de "centroizquierda" con un partido percibido como de ultraderecha como el Unace, que fundó Oviedo como escisión del conservador Partido Colorado.

El rotativo Ultima Hora publicó otra encuesta elaborada a través de la red social Facebook, según la cual Alegre "se impuso" con 45,17% de los votos, seguido de Cartes con 43,32% .

Casi todo los sondeos conocidos coinciden en darle el tercer puesto en la lid presidencial al ex presentador de televisión Mario Ferreiro, una figura nueva que intentó, sin éxito, encabezar el frente que lidera el ex presidente Fernando Lugo.

Destituido el pasado junio en un juicio político que llevó a Paraguay al aislamiento regional, Lugo fue sustituido en el cargo por su vicepresidente, el liberal Federico Franco, quien completa su mandato el 15 de agosto, cuando tome posesión el ganador de los comicios de este mes.

En un comunicado tras su último mitin electoral, Ferreiro pidió este sábado a la ciudadanía no dejarse engañar por la supuesta pelea entre los candidatos de los dos partidos tradicionales de Paraguay.

"Simulan que se pelean para después del 21 de abril repartirse el país entre ellos", dijo.

Los dos grandes partidos "se acusan unos a otros corruptos, de bandidos, de ladrones, y posiblemente están en lo cierto porque toda la vida han hecho eso", agregó.

Y así es, las acusaciones no paran: Alegre repite sin tregua que él representa "el Paraguay decente" y Cartes "el de la piratería, el contrabando y las mafias".

Una asociación de derechos humanos pidió a la Fiscalía que investigue los delitos imputados a Cartes y en las librerías apareció un libro, "La otra cara de HC", sobre sus supuestos vínculos con el narcotráfico, el contrabando y el lavado de dinero.

El candidato colorado, una político reciente que ingresó al partido en 2010, dueño de un emporio de una veintena de empresas, sistemáticamente niega la mayor y acusa a los liberales de "guerra sucia" plagada de mentiras.

Cartes también ha sacado presuntas irregularidades del pasado de Alegre como ministro de Obras Públicas, puesto del que Lugo lo destituyó a mediados de 2011 acusándolo de "prebendarismo".

Según los colorados, US$25 millones de fondos públicos se perdieron en la concesión de unas obras que nunca se ejecutaron, durante el periodo ministerial del hoy candidato a la presidencia.

Reunida este viernes la Comisión Ejecutiva Colorada para estudiar el impacto del acuerdo entre Alegre y la Unace, en un comunicado que publica este sábado Ultima Hora el partido alertó de la posibilidad de fraude electoral y llamó a sus partidarios a una "vigilia nacionalista y patriótica".

"Enfrentamos un régimen que está dispuesto a llegar a cualquier extremo para perpetuarse en el poder y no rendir cuentas de sus actos ante el glorioso pueblo", alertó la cúpula colorada.

El pacto entre Alegre y los herederos de Oviedo significa que ambos suman más apoderados en las mesas electorales y, según Cartes, fue posible gracias a la compra de una tierras, por US$15 millones, que el Gobierno hizo en plena Semana Santa a un empresa de la que es accionista el padre de un líder de la Unace.

En el sinfín de acusaciones, hay de todo y todo se niega: también la supuesta afición a la bebida del colorado o los amores extraconyugales del liberal.