Según plantea Naciones Unidas, el agua y la energía están estrechamente relacionados y son interdependientes. La generación y transmisión de energía requiere de la utilización de los recursos hídricos, en particular para las fuentes de energía hidroeléctricas, nucleares y térmicas. 

Aproximadamente el 8% de la generación de energía global se utiliza para la extracción, el tratamiento y el transporte de agua a varios consumidores.

Durante el año 2014, Naciones Unidas enfatiza el nexo agua-energía, abordando en particular las desigualdades, especialmente para una gran parte de la población que vive en barrios marginales y zonas rurales empobrecidas, sin acceso al agua potable, al saneamiento adecuado, alimentos suficientes y los servicios energéticos.

Enfoque busca facilitar el desarrollo de políticas y marcos transversales de gestión pública y privada, que tengan como objetivo la seguridad energética y el uso sustentable del agua.

El enfoque también busca facilitar el desarrollo de políticas y marcos transversales de gestión pública y privada, que tengan como objetivo la seguridad energética y el uso sustentable del agua en lo que se conoce como "economía verde" o "energía sustentable".

Naciones Unidas ha centrado en cinco puntos las ideas principales que busca destacar en la opinión pública en torno al tema del agua, considerando que el 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua:

1. El agua requiere energía y la energía requiere de agua: el agua es necesaria para producir casi todas lla entidad globalas formas de energía. La energía es necesaria en todas las etapas de extracción de agua, el tratamiento y la distribución.

2. Los suministros son limitados y la demanda es cada vez mayor: la demanda de agua dulce y energía seguirá aumentando significativamente en las próximas décadas. Este aumento presentará grandes desafíos y los recursos de deformación en casi todas las regiones, especialmente en el desarrollo y las economías emergentes.

3. El ahorro de energía es el ahorro de agua. Ahorrar agua significa un ahorro de energía: las opciones relativas a la oferta, la distribución, el precio, y el uso de agua y energía y los impactos entre sí.

4. El sector más pobre de la población necesita urgentemente el acceso a los servicios tanto de agua y saneamiento como de electricidad: a nivel mundial, unos 1.300 millones de personas no tienen acceso a la electricidad, 768 millones de personas carecen de acceso a fuentes mejoradas de agua potable y casi 3.000 millones de personas no tienen acceso a servicios de saneamiento. El agua y la energía tienen impactos importantes sobre el alivio de la pobreza.

5. Una mejor eficiencia en el uso del agua y la energía es tan imprescindible como son las políticas coordinadas, coherentes y concertadas: Una mejor vinculación entre los sectores de agua y energía mejorará la coordinación en materia de energía y planificación del uso del agua, dando lugar a la reducción de ineficiencias. Quienes diseñan políticas, los planificadores y los profesionales pueden tomar medidas para superar las barreras que existen entre sus respectivos dominios. Se necesitan políticas nacionales innovadoras y pragmáticas que pueden conducir a una mayor eficiencia y una prestación de los servicios de agua y energía efectivas en cuanto a sus costos.