La Habana. El éxito o el fracaso de las reformas económicas de Cuba será el tema clave a observar el próximo año, a medida que el gobierno busca fortalecer la economía y asegurar la supervivencia del sistema socialista una vez que desaparezcan sus líderes históricos.

El gobierno, corto de efectivo, está buscando formas de reducir gastos y aumentar sus ingresos. A largo plazo podría obtener ayuda si resulta exitosa la exploración petrolera en aguas cubanas del Golfo de México, que comenzaría en el 2011.

Todo esto ocurre en un contexto de hostilidad con Estados Unidos, apenas ligeramente suavizado, que incluye una disputa tras la detención hace un año de un contratista estadounidense sospechoso de espionaje.

Cambios económicos. Para enfrentar los crónicos problemas económicos de la isla, el presidente Raúl Castro prevé recortar unos 500.000 empleos estatales antes de marzo próximo y expandir el sector privado para reducir la carga del Estado.

Unos 200.000 empleados serían absorbidos por cooperativas que se crearán en empresas operadas por el Estado. El gobierno dice que emitirá además 250.000 nuevas licencias de trabajo por cuenta propia y por primera vez permitirá que los trabajadores contraten mano de obra. En el primer mes fueron concedidos 30.000 permisos para pequeños negocios.

El trabajo por cuenta propia fue permitido por primera vez por el gobierno comunista a mediados de la década de 1990 durante la crisis económica tras el colapso de la Unión Soviética, el principal aliado de la isla. A fines del 2009, había 143.000 personas con autorizadas a ejercer empleos privados pero muchos más operaban ilegalmente.

La apuesta del gobierno es crear suficientes empleos en el corto plazo para absorber a quienes queden desempleados, la mayoría de los cuales, dice, inflan las plantillas y frenan la productividad.

Raúl Castro anunció que el gobernante Partido Comunista realizará en abril del 2011 su primer congreso desde 1997 para ratificar las reformas, muchas de las cuales ya han sido puestas en práctica. Antes del Congreso, los militantes cubanos debatirán las propuestas en reuniones en los barrios.

Las reformas económicas son las mayores que ha emprendido Castro, un general de 79 años, desde que reemplazó en febrero del 2008 a su convaleciente hermano Fidel en la presidencia. Muchas preguntas rodean las reformas.

Entre ellas están si la engorrosa burocracia estatal puede actuar con rapidez para implementar el plan y si regulaciones, impuestos y falta de créditos limitarán el éxito de los nuevos empresarios.

Además ¿Los planes de recortar plantillas van a disparar el desempleo? y de ser así ¿Qué consecuencias tendría para la nación socialista donde la gente ha tenido garantizado el trabajo por décadas?

Pero la pregunta clave es si las reformas lograrán lo que Castro quiere: mayor productividad, una economía más fuerte y la supervivencia del socialismo instalado en 1959 por la revolución liderada por su hermano Fidel.

Castro ha dicho que el mantenimiento del sistema socialista es clave para proteger la soberanía nacional y debe ser preservado por los futuros líderes.

Otras reformas fueron iniciadas, particularmente en la agricultura, con el mismo objetivo.

Tratando de incrementar la producción y reducir la importación de alimentos, Castro entregó tierras a productores privados, descentralizó la toma de decisiones en el campo y está permitiendo que los campesinos vendan una parte de sus cosechas directamente a los consumidores.

Pese a ello, la producción agrícola cayó un 7,5 por ciento en el primer semestre del año y los agricultores se quejan de que siguen muy controlados por el Estado.

¿Qué observar?

- Rapidez en la implementación de las reformas.
- Cifras y rendimiento del nuevo trabajo por cuenta propia.
- Efectos de la reducción de empleos estatales.
- Producción agrícola.
- Nuevas reformas.

Fuentes de ingreso. Cuba, duramente golpeada por tres huracanes en el 2008 y por la crisis global, ha estado tan corta de divisas que suspendió el pago de muchos de sus compromisos y congeló hace dos años las cuentas bancarias de empresas extranjeras. La situación se ha aliviado, pero no ha sido aún resuelta.

Para evitar la escasez de efectivo en el futuro, Castro ha buscado reducir gastos y obtener más ingresos para el estado, que controla un 85% de la economía de Cuba. También redujo un 30% las importaciones.

Los impuestos que deberán pagar los nuevos empleados por cuenta propia serían fuente adicional de ingresos para el Estado, que también espera aumentar las exportaciones tradicionales como el níquel y el turismo, dos de sus mayores fuentes de divisas.

El gobierno ha dicho que permitirá la construcción de campos de golf con el objetivo de atraer turistas con mayores recursos . Es apenas de una pequeña parte de la industria turística en Cuba, pero dada la imagen del golf como deporte de ocio de los ricos, tiene un fuerte simbolismo y sugiere hasta dónde está dispuesta a llegar Cuba para mejorar su economía.

El gobierno espera también atraer un día más turistas de Estados Unidos si Washington alivia o elimina la prohibición de viaje a sus ciudadanos como parte del embargo comercial que aplica contra la isla desde hace 48 años.

La victoria del partido Republicano en las elecciones legislativas de noviembre hace menos factibles los cambios.

En un potencial giro que podría cambiar las reglas del juego, un consorcio liderado por la petrolera española Repsol YPF tiene previsto perforar próximo año un segundo pozo exploratorio en las aguas cubanas del Golfo de México. Repsol perforó en el 2004, pero dijo que no encontró petróleo en cantidades comercialmente viables.

La plataforma que utilizarán para la exploración, que está siendo construida en China, pasará luego a manos de otras empresas estatales como la malaya Petronas y la india ONGC que también han contratado bloques en aguas cubanas.

El Servicio Geológico de Estados Unidos calcula que Cuba podría tener reservas por unos 5.000 millones de barriles de petróleo, pero la isla sostiene que podrían ser 20.000 millones de barriles. Un descubrimiento de esa magnitud transformaría posiblemente a Cuba en un país exportador de petróleo y eliminaría su dependencia de las importaciones de crudo de su aliado Venezuela.

Una unidad de la China National Petroleum Corp. invertiría unos US$6.000 millones en la refinería de Cienfuegos, en el centro de Cuba, con acceso a financiamiento en su mayoría por el Eximbank de China, respaldado por el petróleo venezolano.

¿Qué observar?

- Posibles acciones de EE.UU. para aliviar prohibición de viajes.
- Precios del níquel, inicio de proyectos de campos de golf.
- Inicio de exploración petrolera a cargo de Repsol.
- Creciente presencia de China en sector energético de Cuba

Relaciones EE.UU.-Cuba. Las relaciones de Cuba con Estados Unidos han dominado los acontecimientos en la isla desde más de un siglo.

Durante las últimas cinco décadas de abierta hostilidad, Estados Unidos trató de derrocar a los hermanos Castro a través de la subversión, el asesinato, la coerción y hasta apoyando una invasión.

El embargo comercial impuesto hace casi medio siglo para intentar estrangular económicamente a la isla sigue en pie, pese a que no ha tenido éxito. Cuba lo ha usado para obtener apoyo internacional, mostrándose como David ante un arrogante Goliat, y domésticamente como un chivo expiatorio para sus problemas económicos.

A pesar de algunos modestos cambios al comienzo de la administración del presidente Barack Obama, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se descongelaron apenas ligeramente y las perspectivas de avances de corto plazo parecen tenues debido a la detención desde hace casi un año en La Habana del contratista estadounidense Alan Gross.

Gross está detenido desde el 3 de diciembre del 2009 bajo sospecha de espionaje y de entregar equipos ilegales de comunicación a disidentes, aunque aún no han sido presentados cargos oficiales en su contra.

Estados Unidos sostiene que Gross sólo ayudaba a la comunidad judía de la isla a acceder a Internet, pero Cuba sospecha del contratista porque trabajaba para un programa financiado por el Gobierno de Estados Unidos para promover cambios en la isla.

El gobierno de Estados Unidos dice que no dará nuevos pasos para mejorar sus relaciones con Cuba mientras Gross continúe detenido. Cuba podría retenerlo hasta conseguir algo a cambio, como la liberación de cinco agentes de inteligencia de la isla presos en Estados Unidos o la interrupción de los programas como los que financiaron el trabajo de Gross en el país.

El gobierno cubano está en medio de un proceso de liberación de presos políticos a condición de que marchen a España con sus familiares, resolviendo así uno de sus mayores problemas con la comunidad internacional y sacando a sus oponentes del país.

Estados Unidos y Europa han exigido por años la liberación de los presos políticos en la isla, pero la reacción estadounidense a la medida ha sido cautelosa hasta ahora.

La Unión Europea ha pedido a su jefa de Relaciones Exteriores explorar una mejora en las relaciones con el Gobierno de la isla, pero mantiene una "posición común" que supedita la normalización de los lazos a avances en materia de derechos humanos en Cuba.

Mientras tanto, Cuba ha ido construyendo las relaciones con otros países clave como China, Brasil, Rusia y España. Mantiene una alianza estratégica con Venezuela, su principal socio comercial, cuyo presidente Hugo Chávez es un hombre cercano a Fidel Castro.