La primera crítica internacional hacia Venezuela llegó desde Estados Unidos, que tildó de “falsas” las acusaciones del presidente venezolano Nicolás Maduro sobre un golpe de Estado que estaría fraguando la oposición con apoyo de Washington. Hubo repercusiones a todo nivel, y en Uruguay pedirán explicaciones al canciller Luis Almagro.

En el ámbito regional, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, declaró que la detención del alcalde Antonio Ledezma “ha provocado una fuerte alarma por la forma en que esta se llevó a cabo, y por el carácter de mandatario electo en ejercicio de su cargo”.

En un comunicado, reiteró su llamado a “detener los hechos que conducen a una espiral de polarización que envuelve a la sociedad venezolana y que hace imposible la búsqueda de acuerdos que reúnan la voluntad de todos los sectores”.

Desde la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se informó que una comisión conformada por los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador prepara una visita al país con miras a una próxima reunión extraordinaria sobre la situación venezolana. Con la excepción de Chile y Colombia, los gobiernos de América Latina mantuvieron silencio. 

En Uruguay hubo silencio por parte del gobierno y los oficialistas, no así de los políticos de la oposición. El senador nacionalista Luis Lacalle Pou planteó por twitter que “Uruguay debería hacer un planteo firme en el Mercosur y en otros organismos sobre la situación en Venezuela” y “no mirar para el costado”.

El senador Javier García declaró a El Observador: “Esto es el derrumbe de una fachada de un estado de derecho. Uno esperaría que hubiera reacción de organismos internacionales, del canciller Luis Almagro, necesitamos que dé su opinión sobre el tema”.

Pablo Mieres, senador del Partido Independiente, informó que en la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado se solicitó la comparecencia de Almagro para que explique la posición del país ante la situación en Venezuela. Allí hay “una gravísima violación de derechos. No hay democracia, se trata de gobierno autoritario”, denunció por twitter.

Desde el Partido Colorado, el senador Pedro Bordaberry consideró en twitter que “de nuevo lo político prima sobre lo jurídico”, y exigió que el Mercosur y la Unasur actúen. 

En lo que hace a organizaciones internacionales, el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, señaló que ante las “arbitrariedades” del gobierno venezolano, la “única esperanza” son reacciones “firmes” por parte de la comunidad internacional.

Amnistía Internacional divulgó un comunicado donde consideró “inaceptable que se detenga a individuos sin evidencia admisible de que hayan cometido delito alguno”. A juicio de la organización, “el país seguirá en una espiral de deterioro que sobre todo afectará a las personas más vulnerables”.