Néstor Kirchner alcanzó a levantarse en su casa como una mañana cualquiera. Pero sólo estuvo parado unos momentos y se desplomó. Tras intentar reanimarlo, a las 7:55 hora local estaban pidiendo una ambulancia desde su residencia en El Calafate. Diez minutos más tarde llegaba al Hospital José Formenti.

Durante poco más de una hora, 15 médicos, entre los que se contaban dos cardiólogos y cuatro terapistas, intentaban reanimarlo infructuosamente, de acuerdo a La Nación. "Hicimos trabajo de reanimación cardiopulmonar básica y avanzada por más de una hora", confirmó un médico que formó parte del operativo de resucitación.

A las 8.30 había ya un gran revuelo en el hospital de El Calafate cuando empezaron a trascender las primeras informaciones de la internación.

A las 09:15, el equipo médico se dio cuenta que no había nada que hacer. Y a las 09:30 la versión de la muerte del ex mandatario era una versión que nadie presente en el lugar se animaba a confirmar.

Cristina Fernández, desecha, decidió que el cuerpo de su marido debía regresar a la residencia en El Calafate y esperar la llegada del hijo de ambos, Máximo.