Roma. El Vaticano finalmente comentó el jueves el más reciente escándalo sexual que sacude al gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi, diciendo que los políticos italianos deben mostrar una "moralidad de hierro".

El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano y segundo en la jerarquía después del papa Benedicto XVI en la Iglesia Católica Romana, dijo que la Santa Sede estaba "particularmente preocupada" por el impacto que el escándalo estaba teniendo en Italia.

Bertone, quien habló en el marco de un evento eclesiástico, fue consultado sobre una investigación de magistrados que sospechan que Berlusconi le pagó a una prostituta de 17 años y a otras mujeres por sexo en fiestas en su villa cerca de Milán.

"La Iglesia impulsa e invita a todos, sobre todo a aquellos que tienen responsabilidad pública en cualquier área administrativa, política y judicial, a que se comprometan a una moralidad de hierro, un sentido de la justicia y la legalidad", señaló.

Mientras que los editoriales de publicaciones católicas italianas han expresado preocupación por las revelaciones de la investigación, los comentarios de Bertone fueron significativos porque el Vaticano todavía mantiene una enorme influencia política en Italia.

Berlusconi, un multimillonario magnate de los medios de 74 años, ha estado bajo creciente presión para renunciar desde que magistrados en Milán lo acusaron de pagar por sexo con una bailarina de un club nocturno de 17 años quien es conocida por el nombre artístico "Ruby Robacorazones".

El primer ministro niega todas las acusaciones y señala que la investigación es el más reciente intento de aquellos a quienes llama magistrados izquierdistas para destruir su carrera política.

Aunque el Vaticano claramente ha sentido indignación por los varios escándalos sexuales de Berlusconi durante los últimos dos años, hasta ahora se ha mantenido al margen porque muchos en la jerarquía religiosa se sienten más cómodos con un gobierno conservador al mando de Italia.

Los comentarios de Bertone indicaron que el más reciente escándalo era demasiado.

Los periódicos italianos han estado llenos de reportes de fiestas en la villa de Berlusconi a las que asisten jóvenes aspirantes al estrellato que quieren darse a conocer en el mundo del espectáculo.

Ruby dijo que recibió 7.000 euros (US$9.390) de Berlusconi tras asistir a una de sus fiestas, pero aclaró que no había tenido relaciones sexuales con el primer ministro.