Los problemas de límites, el fondo de la cuestión de la acción judicial planteada el miércoles recién pasado por Bolivia contra Chile para conseguir una salida al Pacífico con soberanía, son los motivos más comunes en las demandas interpuestas por los países latinoamericanos en la CIJ, con sede en La Haya, Holanda.

Chile, el demandado en esta ocasión, afronta otro reclamo planteado por Perú, que ha pedido a la CIJ que establezca los límites marítimos entre ambas naciones, por considerar que no están fijados, al contrario de lo que opinan las autoridades chilenas.

El fallo en el caso de los límites marítimos peruano-chilenos se espera para mediados de este año, así que posiblemente no coincidirán en el tiempo ambas demandas contra Chile, país que se enfrentó a Bolivia y Perú en la llamada Guerra del Pacífico (1879-1883) y que, como vencedor, pudo aumentar su territorio.

Bolivia perdió una línea costera de 400 kilómetros y 120 mil kilómetros cuadrados de superficie territorial.

El Gobierno boliviano, que no basa su demanda en el tratado bilateral por el que se fijaron en 1904 los límites después de la guerra, espera que la CIJ dictamine que “Chile tiene la obligación de negociar de buena fe con Bolivia un acuerdo pronto y efectivo que le otorgue una salida plenamente soberana al océano Pacífico”.

La demanda boliviana “carece de todo fundamento jurídico de hecho y de derecho”, respondió el canciller chileno, Alfredo Moreno, mientras el presidente Sebastián Piñera aseguro: “no vamos a ceder soberanía a ningún país”.

El Gobierno chileno debe decidir ahora si acepta la jurisdicción de la CIJ para juzgar el caso en concreto, y en caso afirmativo debe nombrar a un agente y discutir con el delegado boliviano y la CIJ un calendario del proceso.

Si Chile rechaza entrar en el caso, correspondería al propio tribunal decidir los siguientes pasos.

Colombia-Nicaragua. El último fallo de la CIJ en un caso latinoamericano también fue por un problema territorial y causó una gran polémica en Colombia, país demandado por Nicaragua por los límites en el Caribe.

El Gobierno colombiano decidió retirarse del Pacto de Bogotá de 1948, en el que se reconoce la jurisdicción de la CIJ, después del fallo emitido en 2012 por el que esa corte ratificó la soberanía colombiana sobre unos islotes, pero concedió a Nicaragua los derechos económicos de hasta 90 mil hectáreas de mar rico en pesca e hidrocarburos.

Previamente, en el 2007, la Corte había determinado que pertenecen a Colombia las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Colombia también afronta desde 2008 una demanda de Ecuador por los supuestos efectos en su territorio de las fumigaciones aéreas colombianas con herbicidas tóxicos sobre plantaciones de coca.

Un sonado caso entre Uruguay y Argentina, con sendas acciones de uno contra el otro en la CIJ, tuvo como cuestión de fondo los riesgos medioambientales de una planta papelera instalada en Uruguay, pero a orillas de un río fronterizo.

La primera demanda fue presentada en 2006 por Argentina, pero unos meses después Uruguay solicitó al mismo tribunal una medida cautelar por un bloqueo en la frontera.

En 2010 la CIJ resolvió que aunque Uruguay violó un tratado bilateral porque no consultó al vecino país al instalar la planta, ésta podía seguir operando porque no había pruebas de que contaminara.

En 1992, la Corte de La Haya dirimió un contencioso limítrofe, terrestre y marítimo entre El Salvador y Honduras que abarcaba unos 420 kilómetros cuadrados distribuidos en seis “bolsones”.

La Corte le ratificó a Honduras unas dos terceras partes de esa superficie, y el resto, a El Salvador.

La sentencia también delimitó la jurisdicción marítima de ambos países en el Golfo de Fonseca (Pacífico, compartido por Nicaragua), y le ratificó a El Salvador las islas Meanguera y Meanguerita.

Caso Belice. Guatemala no ha sido ni demandante ni demandado ante la CIJ, pero acordó junto a Belice acudir a esa instancia para resolver el litigio territorial que mantienen desde hace más de un siglo, previa consulta a guatemaltecos y beliceños, aún no efectuada.

Costa Rica demandó a Nicaragua en la CIJ en 2005 en busca de derechos de navegación sobre el fronterizo río San Juan, que es de soberanía nicaragüense, y en el 2009 los obtuvo, salvo para los policías armados.

Bolivia espera fallo. Analistas como Arturo Sotomayor, experto en América Latina de la Escuela de Posgrado Naval de EE.UU., cree que Bolivia espera con ansias el fallo de la CIJ en relación con la demanda limítrofe marítima que Perú empezó contra Chile en 2008, que probablemente se conozca a finales de junio próximo.

Un fallo de la CIJ favorable a Perú podría aumentar las posibilidades de Bolivia en su enfrentamiento con Chile, aunque los casos no son comparables.

Video de la discordia. El nacionalismo exacerbado quedó en evidencia en febrero último, cuando una turista argentina divulgó un video que grabó en la ciudad chilena de Viña del Mar, donde un pelotón de militares de la Escuela Politécnica Naval de Chile cantaba: “Argentinos mataré, bolivianos mutilaré, peruanos degollaré”. Aunque el Gobierno de Chile condenó los hechos, ese video abrió un nuevo conflicto diplomático entre Chile y sus tres vecinos, Argentina, Perú y Bolivia.

Demanda Honduras-Brasil. El Gobierno de Brasil no ha tenido que vérselas con la Corte Internacional de Justicia (CIJ), pero Honduras comenzó en octubre del 2009 los trámites para demandarlo por “injerencia” en asuntos internos, por el refugio que le concedió en su embajada en Tegucigalpa al derrocado presidente Manuel

El proceso fue retirado en mayo del 2010 luego de que Porfirio Lobo asumiera el Gobierno hondureño.

Centroamérica y la Guerra del Futbol

La llamada “Guerra del Futbol” enfrentó en 1969 a Honduras y El Salvador por los disturbios generados en los partidos de las eliminatorias para el Mundial de México 70, conflicto que fue aprovechado para reclamos territoriales. 

En el 2002, la CIJ ratificó un fallo que había pronunciado en 1992, en el que determinó que Honduras debía recuperar dos tercios del terreno reclamado, sentencia que aún no se ha cumplido.

Secuelas de una guerra de 1879. El Gobierno de Bolivia busca que la CIJ reconozca el derecho de ese país a una reintegración de la salida al mar perdida en la Guerra del Pacífico ante tropa chilena, a finales del siglo XIX.

En aquella contienda de 1879 frente a Chile, Bolivia perdió los 400 kilómetros de su costa del Pacífico y 120 mil km. cuadrados de territorio.

Desde entonces, Bolivia reclama una salida soberana al Pacífico y que Santiago rechaza, argumentando que ambos países firmaron en 1904 el Tratado de Paz y Amistad que definió los límites fronterizos bilaterales.

Por la falta de acuerdos, ambos países carecen de relaciones diplomáticas desde 1978.