Asunción. El presidente de Paraguay, Fernando Lugo recibió este viernes a una nutrida delegación de empresarios nucleados en la Feprinco, Cámara de Anunciantes del Paraguay y del Centro de Regulación, Normas y Estudios para la Comunicación (Cerneco).

Los hombres de negocios le plantearon no aumentar más del 10% el salario mínimo, la distribución en una banca de segundo piso los US$360 millones anuales que recibirá el país de Itaipú, y el reclamo por la destitución injustificada de Contreras y Alonso.    

Preguntado el titular de la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), Germán Ruiz, sobre qué le respondió el Jefe de Estado por los cambios en Aduanas e Indert (Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra), contestó: “que los políticos presionan, presionan y nosotros le dijimos que él fue electo y que si el gobierno recae en su gestión, los políticos no le van a salvar. Va a ser (Lugo) culpable y que él como persona tiene que imponerse sobre las cuestiones políticas. Esa fue nuestra conclusión”, añadió.

Ruiz sugirió que Lugo aguante la presión y que no debe destituir a funcionarios que realizan bien su trabajo por presión política. De lo contrario, nadie honesto y eficiente querrá asumir más un cargo público de importancia porque podría ser cambiado por una presión política.

“Pakova” y Rodríguez. El titular de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Juan Néstor Núñez, dijo que las personas que presionaron para destituir a Alonso son el gobernador de San Pedro, José “Paková” Ledesma (liberal), y los dirigentes campesinos José Rodríguez y Eulalio López.

Indicó que estas personas no quieren que se destape la olla en el Indert y por ese motivo solicitaron la destitución de Alonso.

“Ahora se habla de desarrollo rural y yo no sé dónde vamos a irnos si no tenemos la infraestructura necesaria. Lastimosamente acá nadie trabaja. Imagínese después de tres años hablar de que nosotros vamos a estar justamente en ese plan. Desde el primer momento tratamos de mostrarle el campo, cómo estamos trabajando con los pequeños productores, que hoy son prácticamente empresarios”, contestó enojado el titular de la ARP.

Reiteró que el gran pecado de Alonso fue negarse a la compra de las tierras del brasileño Ulisses Rodrigues Teixeira, para los campesinos dirigidos por Rodríguez y López. Por ese motivo fue despedido del cargo, señaló Núñez a los periodistas en Palacio de López.