Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, cuestionó el viernes al Congreso por las numerosas interpelaciones a sus funcionarios y el rechazo a la designación de embajadores, en un nuevo capítulo de roces entre ambos poderes del Estado.

En un mensaje a la población, de pie delante de los principales jefes militares, Lugo rechazó igualmente cualquier intento de atacar a las instituciones democráticas, llamó a los legisladores a un diálogo y aseguró que estará en el gobierno hasta el final de su mandato.

"Hagamos cuentas claras: este presidente estará hasta el 2013 y los parlamentarios también. Entre sentarnos a conversar sobre los grandes temas nacionales o seguir arrojándonos el lodo de la disputa estéril, este presidente y su gobierno prefieren el diálogo", dijo Lugo.

El presidente carece de mayoría en las cámaras y está permanentemente acosado por la posibilidad de un juicio político. Lugo mantiene además una tensa relación con su vicepresidente, quien pertenece a la fuerza política de mayor peso en la alianza que lo llevó al poder.

El jueves, el Senado rechazó prestar acuerdo para la designación de embajadores en Uruguay, Bolivia y el Vaticano por motivos políticos, según señalaron algunos legisladores de la oposición que habían criticado previamente al presidente por su comportamiento en un acto de organizaciones de izquierda.

En el encuentro ocurrido el fin de semana, uno de los oradores llamó a "barrer" con el Congreso y la oposición le reprochó al presidente no haber tenido un discurso más conciliador y de condena a esas palabras.

Lugo dijo finalmente el viernes que desautorizaba "los discursos de personas que pretendan lesionar la Constitución Nacional" al tiempo que criticó a ciertos legisladores que llamaban a "echar a un gobierno legítimamente constituído fijando incluso un plazo".

Más temprano el viernes, el titular del Congreso y senador del derechista partido Patria Querida, Miguel Carrizosa, exigió a Lugo que se comporte como un estadista y advirtió que el ambiente político se estaba caldeando cada vez más.

"El agua va subiendo de temperatura. Es hora de que el presidente se comporte como presidente", dijo Carrizosa.

Lugo dio también su apoyo al ministro de Defensa Luis Bareiro, quien fue recientemente interpelado por el Congreso tras una carta muy poco amable que envió a la embajadora de Estados Unidos y un polémico comunicado sobre la cooperación del gobierno de Colombia en seguridad.