Asunción. El presidente Fernando Lugo dijo este martes que los miles de militares enviados al norte del país en el marco de un estado de excepción continuarán en la zona para dar seguridad a la población pese al levantamiento de la medida.

Lugo señaló que será implacable en la captura de los miembros del denominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), señalado como responsable de secuestros y asesinatos que conmocionaron a la sociedad y cuya búsqueda motivó las medidas de emergencia.

"El país mas poderoso del mundo lleva años persiguiendo a terroristas sin poder encontrarlos. Yo tengo la percepción de que a nosotros no nos demorará mucho tiempo y pronto cumpliremos con esta parte de nuestros objetivos", dijo Lugo en un discurso.

El presidente se trasladó a Concepción, uno de los departamentos afectados situado a 500 kilómetros al norte de Asunción, para informar sobre la actuación de las fuerzas de seguridad los últimos 30 días, en el mayor operativo en la última década en el país.

El estado de excepción faculta al Poder Ejecutivo a ordenar detenciones y traslados sin orden judicial pero el gobierno, que desplegó a unos 3.300 militares y policías en los cinco departamentos, sólo utilizó el recurso para dar legalidad a la participación de militares en tareas policiales.

"Muchos maliciosamente construyeron el argumento que con el cierre del estado de excepción iba a producirse el regreso masivo de los contingentes (...) eso no va a suceder. Es mentira que el sistema de seguridad se va a desmantelar", aseguró Lugo.

"Es mentira que vamos a abandonar al norte perdiendo el clima de seguridad que hemos conquistado. Vamos a seguir ganando, metro a metro, la batalla contra el EPP, el narcotráfico y todos los ilícitos que se convirtieron en dueños de esta región", agregó.

La falta de resultados respecto a la captura del pequeño grupo que muchos temen pueda convertirse en una guerrilla disparó duras críticas de legisladores de la oposición que acusan a Lugo de ser incapaz de trasmitir tranquilidad a la población.

El mandatario tiene al Congreso en su contra y se encuentra bajo una fuerte presión para mostrar resultados en el campo de la seguridad.

El general Bartolomé Pineda, jefe de las fuerzas conjuntas desplegadas en la zona de producción ganadera y cultivos ilícitos de marihuana, dijo que el último mes se detuvieron a 137 personas con orden de captura, fueron incautadas casi 10 toneladas de la droga y armas de fuego sin documentación.

"La fuerza operacional conjunta ha ejecutado las operaciones en la zona declarada bajo el estado de excepción con la firmeza que exige la situación, respetando los derechos humanos y bajo la más estricta observancia de la constitución y las leyes", dijo Pineda.