Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, nunca pensó en renunciar cuando supo que padecía un linfoma maligno sino que transmitió serenidad a todo su equipo y aseguró que podría derrotar la enfermedad y gobernar al mismo tiempo, dijo este martes el ministro de Comunicaciones.

Augusto Dos Santos, uno de los hombres más cercanos al mandatario que deberá someterse a sesiones de quimioterapia para tratar la dolencia, aseguró que Lugo podrá cumplir con sus compromisos a pesar del tratamiento.

"Desde el primer momento que se produjo el diagnóstico y se verificó que era una dolencia que podía compatibilizar con sus funciones, el presidente no hizo otra cosa sino mirar hacia adelante", dijo Dos Santos en una entrevista con Reuters.

"Dijo: 'puedo hacer las cosas al mismo tiempo: derrotar la enfermedad y gobernar'", agregó.

Dos Santos viaja junto a Lugo a Sao Paulo, donde el presidente será sometido a exámenes para determinar qué tan extendido está el cáncer y cuál es el tratamiento adecuado, aunque sus médicos adelantaron que en principio deberá someterse a quimioterapia durante unos cinco meses.

Especialistas independientes dijeron que la terapia podría debilitarlo y afectar sus actividades, pero el ministro aseguró que el proceso de cambio iniciado por Lugo, que acabó con más de seis décadas de gobierno derechista cuando asumió la presidencia en agosto del 2008, continuará desarrollándose.

"Yo estoy optimista y creo que esto no cambiará el proceso político, no cambiará la gestión burocrática y servirá para unir más a los paraguayos", dijo el ministro y agregó que Lugo dio indicaciones para que los tratamientos se realicen los fines de semana para no afectar su trabajo.

Lugo, un ex obispo católico de 59 años, cumplirá esta semana sus primeros dos años de gestión en uno de los países más pobres de Sudamérica, cuarto exportador mundial de soja y un importante proveedor de carne vacuna a países de la región.

Su gestión estuvo marcada por los escándalos de paternidad en los que se vio envuelto tras reconocer a un hijo concebido cuando aún era sacerdote y por conflictos con el Congreso de mayoría opositora y con su vicepresidente Federico Franco, primero en la línea de sucesión.

El mandatario socialista, que llevó adelante programas sociales buscando aliviar la pobreza y embanderó la lucha contra la corrupción arraigada en las instituciones estatales, enfrentó también reclamos por problemas de seguridad, la principal preocupación de los paraguayos.

Lugo regresará a Asunción en la madrugada del jueves y tiene previsto cumplir con su agenda luego de los análisis en Brasil.

"El presidente desarrollará una agenda normal y la agenda internacional también continuará desarrollándose normalmente. No habrá ningún tipo de adecuación", aseguró Dos Santos.

Evaluación médica en Brasil. Fernando Lugo voló este martes a Brasil para estudios médicos por el linfoma que padece y que según autoridades sería fácilmente curable, mientras su vicepresidente aseguró que respetará la institucionalidad y rechazó hablar de sucesión.

El gobernante de 59 años padece de linfoma no Hodgkin, un tipo de cáncer linfático que, según los estudios divulgados la noche del lunes por su equipo de médicos, es de baja malignidad. Lugo se someterá a quimioterapia para tratarlo.

En Sao Paulo, le harán estudios especializados en el hospital Sirio-libanés para determinar el grado de avance de la enfermedad y se le colocará un catéter para el futuro tratamiento.

"Estamos más optimistas tras el informe de que recibimos ayer (lunes)", dijo a periodistas el médico Néstor Martínez, refiriéndose a un estudio citológico efectuado en Estados Unidos a un ganglio extirpado la semana pasada.

La ministra de Salud Pública, Esperanza Martínez, dijo que este tipo de dolencia tiene una evolución lenta, por lo que son "fácilmente curables".

El diagnóstico desató especulaciones sobre si Lugo tendría la fortaleza para culminar su mandato de cinco años en agosto del 2013, pero sus colaboradores más cercanos aseguraron que el presidente asegura que podrá conjugar el tratamiento con sus obligaciones de Estado.

En tanto, el vicepresidente Federico Franco, primero en la línea de sucesión presidencial y quien mantiene una tensa relación con Lugo, buscó poner fin a las especulaciones afirmando que dará su total apoyo al mandatario.

"En este momento es lamentable hablar de todas esas cosas", dijo al ser consultado sobre la posibilidad de que Lugo deje el cargo, luego de una reunión con el presidente tras su regreso de Colombia, donde asistió al cambio de mando.

"El presidente está en buen estado en general. Tiene una enfermedad tratable y ojalá podamos tener una pronta recuperación (...) ahora más que nunca este vicepresidente va a cumplir las recomendaciones del presidente", agregó Franco, quien es también médico.