Sao Paulo. El ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (PT) afirmó en un artículo publicado este martes en el diario The New York Times que su arresto fue la última fase de un golpe orquestado por la derecha para impedirle volver a Presidencia, y afirmó que el juez Sérgio Moro y fiscales federales son aliados de los conservadores en una acción coordinada para retirarlo del proceso político.

"Mi encarcelamiento fue la última fase de un golpe en cámara lenta destinado a marginar permanentemente las fuerzas progresistas en Brasil. Se pretende impedir que el Partido de los Trabajadores sea nuevamente elegido para la presidencia", dijo Lula en el artículo escrito desde la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde está preso desde principios de abril.

"Con todas las encuestas mostrando que yo vencería fácilmente las elecciones de octubre, la extrema derecha de Brasil está tratando de sacarme de la disputa", agregó.

Lula dijo que el impeachment de la ex presidenta Dilma Rousseff permitió a los conservadores implementar una agenda económica que incluyó la aprobación del techo de gastos públicos y la reforma laboral, y dijo que las fuerzas de la derecha están trabajando para "revertir el progreso" con el apoyo del Poder Judicial.

"Con todas las encuestas mostrando que yo vencería fácilmente las elecciones de octubre, la extrema derecha de Brasil está tratando de sacarme de la disputa", agregó Lula.

"Ellos están decididos a impedirnos volver al cargo en un futuro próximo. Su aliado en ese esfuerzo es el juez Sérgio Moro y su equipo de promotores, que recurrieron a grabaciones y fugas de conversaciones telefónicas particulares que tuve con mi familia y con mi abogado. Ellos crearon un show para los medios de comunicación cuando me llevaron a declarar a la fuerza, acusándome de ser el mentor de un vasto esquema de corrupción", afirmó en el artículo.

El ex presidente también reiteró que mantiene su candidatura a la presidencia a pesar de estar preso, recordando que lidera las encuestas de intención de voto para los comicios de octubre.

"Ya estuve preso antes, bajo la dictadura militar de Brasil, por nada más que defender los derechos de los trabajadores. Esa dictadura cayó. Las personas que están abusando de su poder hoy también caerán", afirmó. "No pido estar por encima de la ley, pero un juicio debe ser justo e imparcial".

Condenado en segunda instancia a 12 años y 1 mes de prisión por la 8ª Cámara del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4) por los crímenes de corrupción y lavado de dinero, Lula no podría participar en las elecciones presidenciales de este año.

A pesar de ello, el PT va a registrar la candidatura presidencial de Lula ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) este miércoles, con el ex alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, como candidato a la vicepresidencia.