Río de Janeiro. El expresidente de Brasil Luiz Inácio "Lula" da Silva aseguró hoy que tras permanecer "callado" durante los últimos cinco años, ha decidido volver al primer plano de la política del país para defender la gestión de su sucesora y actual presidenta, Dilma Rousseff.

En un discurso junto al expresidente uruguayo José Mujica, quien se encuentra de visita en Brasil, Lula afirmó que optó por el silencio al finalizar sus dos mandatos en la presidencia y que ahora ha decidido "viajar, hablar y dar entrevistas" para defender la labor de la actual mandataria Rousseff.

"Como tengo las espaldas anchas y ya recibí demasiado, veré si le dan un poco de sosiego a Dilma y me pegan a mí", explicó.

El expresidente brasileño entre 2003 y 2010 afirmó que "la derecha reaccionaria" le ha dado por "muerto" en varias ocasiones e hizo un símil con un pájaro para explicar que sigue vivo.

"Los adversarios todo santo día dicen mi nombre. Aprendí una cosa, sólo matas a un pájaro si se queda quieto, si se mueve no lo cazas. Yo volví a volar otra vez", aseguró Lula, quien agregó que no se considera insustituible en la política brasileña, puesto que en "todo hombre que se siente imprescindible, está naciendo un dictador dentro de él", pero puntualizó que no es fácil crear nuevos líderes.

Para el exmandatario brasileño, el país vive una "lucha de clases" que viene "de arriba abajo" y que responde a los "prejuicios" de la élite hacia los pobres y que se ha traducido en el "odio" y en un proceso de "criminalización" del Partido de los Trabajadores (PT), formación de Lula y Rousseff.

Las palabras de Lula llegan un día después de que él mismo afirmara que no descarta presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 2018