Sao Paulo. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que conversará "cara a cara" con su par iraní, Mahmoud Ahmadinejad, y le advertirá que si la República Islámica opta por fabricar armas nucleares, tendrá que asumir las consecuencias.

Lula prevé visitar Teherán el próximo mes.

"Iré allí y hablaré cara a cara con Ahmadinejad. Si él dice que las construirá (las armas), él tendrá que pagar el precio de su decisión", dijo Lula en una conferencia sobre el acero en Sao Paulo sin entregar más detalles.

La mayor economía de América Latina ha exhortado a continuar el diálogo con Irán, aunque las potencias occidentales presionan por una nueva ronda de sanciones de la ONU contra Teherán por su programa nuclear, que creen busca el desarrollo de armas atómicas.

Lula dijo que Irán no debería ser castigado antes de nuevas negociaciones y que no quería repetir lo que ocurrió con Irak, que fue acusado de tener armas de destrucción masiva "que nadie nos mostró".

El Gobierno de Lula dijo esta semana que buscaba financiar exportaciones brasileñas hacia Irán, alimentos en particular.

Lula recibió al presidente iraní en Brasil el año pasado y visitará Teherán a pesar de las crecientes críticas de los partidos de oposición y de diplomáticos occidentales por su cercana relación con la República Islámica.

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, dijo la semana pasada que las sanciones de Naciones Unidas contra Irán por su programa nuclear podrían volver más radical a la República Islámica y provocar una revuelta entre su población.

Amorim negó que Brasil defienda a Irán, diciendo que sencillamente está a favor de soluciones negociadas a los problemas mundiales.