En su semana de despedida del cargo de presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que no está dispuesto a quedarse en el olvido.

En un acto que se enmarca en sus actividades de despedida, señaló que “yo salgo de la presidencia pero no piensen que van a librarse de mí, voy a estar en las calles de este país para resolver los problemas de Brasil".

Lula lloró varias veces en el discurso que ofreció en su tierra natal en Pernambuco, informó Ámbito.

Añadió que “la palabra de orden es apoyar a la compañera Dilma (Rousseff)".

Al recordar su primera victoria en 2002, el mandatario confesó que él mismo dudo sobre si estaba capacitado para gobernar a Brasil.