El ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) presentó este martes un recurso ante el Supremo Tribunal Federal (STF) pidiendo la suspensión de las investigaciones de corrupción en su contra hasta que se resuelva un posible conflicto de competencias entre dos tribunales que lo investigan.

La defensa de Lula asegura que hay un conflicto de intereses entre el Tribunal de Justicia de Sao Paulo y en el Tribunal Federal de Curitiba, ambos investigando la posible participación del ex mandatario en la trama de corrupción en la petrolera Petrobras, algo que considera ilegal porque tratan de los mismos hechos.

Precisamente el viernes, el STF ya negó una petición cautelar parecida presentada por la defensa de Lula, el mismo día en el que el ex mandatario fue interrogado por la policía en una comisaría.

La Fiscalía de Paraná (sur del país y cuya capital es Curitiba) considera que existen indicios "significativos" de que Lula cobró cerca de 30 millones de reales (unos US$7,5 millones) en donaciones de cinco empresas muy vinculadas en la red que desvió al menos US$2.000 millones de Petrobras entre 2004 y 2014.

Al mismo tiempo, la Fiscalía investiga si Lula es propietario de un apartamento situado en la localidad de Guarujá y una finca rural en el municipio de Atibaia, ambos en el estado de Sao Paulo (sureste del país) y que figuran a nombre de otras personas, próximas al ex jefe de Estado, y que le habrían entregado las viviendas a cambio de favores durante sus mandatos.

Según los abogados de Lula, no existen motivos para que el caso se investigue por la Fiscalía Federal de Paraná, que es la encargada del caso Petrobras, y consideran "un absurdo" establecer cualquier relación entre los inmuebles investigados y los supuestos desvíos en el ámbito de Petrobras.