Brasilia.  El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este martes que el mandatario Michel Temer renuncie y convoque a elecciones anticipadas para evitar el agravamiento de la crisis, tras la denuncia por corrupción en su contra presentada por el Fiscal General ante el Supremo Tribunal Federal (STF).

     En declaraciones a la radio Itatiaia, Lula da Silva (2003-2010), del Partido de los Trabajadores (PT), afirmó que la posibilidad de que Temer tome esa decisión "depende de la presión" de la sociedad.

     "Lo ideal sería un proceso más pacífico y que el propio Temer pudiese pedir elecciones anticipadas y que podamos elegir, antes de octubre de 2018, un nuevo presidente, un nuevo Congreso", dijo Lula.

 "En ese momento era muy necesario y no tenía ninguna bola de cristal para saber que Temer iba a dar un golpe contra (la ex presidenta Dilma) Rousseff y ayudar a hacer el impeachment (juicio político)", dijo.

     La propuesta del líder del PT coincide con la de su mayor adversario, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), del Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), quien ayer lunes pidió un "gesto de grandeza" de Temer y adelantar el calendario electoral.

     Sobre las acusaciones contra Temer, Lula sostuvo que hay que investigar lo que hay contra el presidente para saber "si las denuncias son verdaderas".

     "Temer puede caer, pero en un proceso que sucede contra un presidente o contra cualquier ser humano hay que investigar. Si existe evidencia concreta, efectivamente Temer no tiene manera de continuar", enfatizó el ex mandatario brasileño.  

     Cuestionado sobre si se arrepentía de haber hecho alianza con el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de Temer cuando era presidente, dijo que entonces era necesario.

     "En ese momento era muy necesario y no tenía ninguna bola de cristal para saber que Temer iba a dar un golpe contra (la ex presidenta Dilma) Rousseff y ayudar a hacer el impeachment (juicio político)", dijo.

     Lula da Silva, quien es investigado por obtener presuntas ventajas de manera indebida en el marco de la operación "Lava Jato" (lavadero), lidera las intenciones de voto para las elecciones de 2018 con 30 por ciento de las preferencias, muy por delante de sus adversarios.