El ex presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, internado desde este sábado 11 de febrero en el hospital Sirio-Libanés, se encuentra "clínicamente bien", aseguraron los médicos que lo atienden, quienes sin embargo no brindaron un pronóstico sobre cuándo será dado de alta.

En un escueto comunicado divulgado este lunes, el hospital se limita a informar que Lula "está clínicamente bien y sigue realizando tratamiento fonoaudiológico, fisioterápico, hidratación endovenosa y asistencia nutricional", se alimenta por vía oral y hoy reanudó las sesiones diarias de radioterapia para combatir el cáncer de laringe diagnosticado en octubre pasado.

Según los médicos, la internación del ex mandatario de 66 años ocurrida el sábado pasado se debió a una inflamación en la laringe y en el esófago atribuida al mismo tratamiento de radioterapia, cuyo término está previsto para el viernes próximo, reseñó DPA.

El oncólogo Artur Katz, uno de los responsables del tratamiento de Lula, aseguró este fin de semana que la última tomografía realizada al ex presidente no detectó señales del tumor de tres centímetros ubicado en su laringe el 29 de octubre, y que en diciembre ya se había reducido en dos tercios, a raíz de la quimioterapia.

"Desde el punto de vista tomográfico, no se ve más el tumor", aseveró el médico, quien sin embargo advirtió que este resultado no puede ser considerado como definitivo, y que la confirmación depende de la endoscopia que se realizará a Lula entre cuatro y seis semanas después del término de la radioterapia.

"Es el mejor examen para evaluar eso. La tomografía puede no detectar células cancerígenas", expresó el oncólogo, quien agregó que, desde el punto de vista médico, un paciente de cáncer sólo está considerado como curado cinco años después de la desaparición del tumor.Desde el inicio del tratamiento, Lula perdió nueve kilogramos de peso y tuvo que afeitarse completamente la cabeza y quitarse la barba.

Pese a la enfermedad, hasta la semana pasada el fundador del Partido de los Trabajadores (PT), quien gobernó Brasil de 2003 a 2010, mantenía una rutina de trabajo en su escritorio en la Fundación Lula, en Sao Paulo.

Sin embargo, los efectos de la radioterapia se intensificaron en los últimos días y le impidieron incluso concurrir este viernes a la fiesta por los 32 años del PT.

Por recomendación médica, Lula tampoco podrá desfilar junto a la "escuela de samba" Gavioes da Fiel, que este año le rinde homenaje en el Carnaval paulista.